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Después de un buen partido este domingo entre Diriangén y Real Estelí, que se disfrutó mucho por cómo pelearon por los tres puntos, un fanático que se dice de la barra Cacique, intentó agredir a este servidor sin haber razón alguna, al menos sin mediar palabra.

Es comprensible encontrar personas que no asimilan el trabajo periodístico y aunque es difícil imaginarse en esas circunstancias, tampoco es impensable que ocurran por el entorno en el que se desarrolla el fútbol nacional. Menos mal que el incidente no pasó a más.

Pero lo lamentable fue lo que ocurrió después. Se me acercó con evidente estado alcohólico y aún con una cerveza en la mano, uno de los técnicos de la selección nacional, Mauricio Cruz.

Cruz me reclamó por una foto que supuestamente se publicó en este medio y en la que aparece su hijo, Miguel Cruz, jugador del Diriangén, con una piedra en la mano, durante los últimos hechos violentos en los que se vieron involucrados los diriambinos con fanáticos del Ferreti, en un duelo en Managua contra los Leones Azules.

Y es cierto, la foto existe pero jamás fue publicada en este medio, pero lo increíble es que Cruz alega que el que la publicó lo hizo con mala intención por tratarse de su hijo y por la relación que él tiene con la Federación.

Lo que se le olvida al técnico es que sin importar el nombre del jugador, cualquiera que pretenda usar una piedra en contra de un ser humano, está utilizando un arma que pude hasta quitarle la vida.

Es evidente que no se podía conversar con una persona ebria y además estimulada por varios cercanos, entre ellos Enrique Llena, para que siguiera reclamando y ofendiendo. Y después de ver que no conseguía lo que quería, me retó a los golpes, sin tampoco tener resultado alguno.

Defendí a mi hijo
Minutos antes de esta altercado con Cruz, se acercó el hijo del Presidente de la Federación Nicaragüense de Fútbol, Julio Rocha, del mismo nombre, para ofrecer sus argumentos del por qué agredió a un capitalino en esa misma ocasión de los altercados entre ferretistas y diriambinos. "Sencillamente defendí a mi hijo, porque lo querían agredir y lo haría las veces que pudiera", dijo Rocha Jr. del que sí se publicó una foto en este medio cuando golpeaba a un ferretista. “Creo que cualquiera hubiera hecho lo que hice. Ojalá me pongás estas declaraciones para que la gente sepa mi versión".