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Reducir la tasa anual de deslizamiento para disminuir la espiral inflacionaria que vive el país no es recomendable por la volatilidad de los precios de la energía y los alimentos, expresó Mario Arana, ex presidente del Banco Central de Nicaragua y actual director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo, Funides.

El economista aseguró que reducir la tasa de deslizamiento, una posibilidad planteada por Antenor Rosales, presidente del Banco Central de Nicaragua, BCN, no tendría mayor impacto en la inflación y por el contrario, se perdería un instrumento de política económica bastante importante.

Rosales dijo hace unos días que éste es un tema que abordarían con la misión técnica del Fondo Monetario Internacional, con la cual analizarán el tema de la inflación y cómo frenarla.

Arana señaló que lo que sí se debe hacer es aplicar una serie de medidas consistentes, coherentes y amplias sobre este tema, y definir cuál es el régimen cambiario que deberíamos tener en el país, una discusión que no se resuelve de la noche a la mañana.

“Hay que preparar condiciones, pero definitivamente en el corto plazo no es lo más razonable, creo que tenemos que apostar a la rentabilidad de las exportaciones, y eso es lo que en cierta medida es la política cambiaria de hoy en día”, apuntó.

Añadió que Nicaragua no es viable si no exporta, y por lo tanto, tenemos que ser cuidadosos en cómo manejamos el régimen cambiario.

Arana dijo que aún no está clara la posición del gobierno con respecto a la tasa de deslizamiento, y que en los próximos días varios economistas fueron invitados para discutir el tema, donde esperan conocer lo que las autoridades piensan sobre él.

Con respecto a las otras opciones planteadas por el BCN, como son elevar las tasas de interés y subir el encaje legal, Arana consideró que esas medidas son parte del instrumental que se pone en práctica cuando hay problemas inflacionarios, y espera que el gobierno esté listo y dispuesto a implementarlas si la presión inflacionaria continúa.

“Creo que es un problema serio que tenemos que enfrentar, y en ese sentido sí se deberían aplicar esos instrumentos”, indicó.


Preparar plan antiinflacionario
Arana recomendó al gobierno enfatizar en la producción de alimentos, sobre todo de granos básicos, rubros que impactaron fuertemente en la inflación del año pasado.

Afirmó que el gobierno debería estar en la capacidad de plantear qué es lo que está dispuesto a hacer en este tema, porque los precios de los alimentos y la energía, que nos golpearon tan fuerte el año pasado, van a estar por debajo posiblemente en comparación con los últimos tres meses de 2007, cuando se disparó el índice inflacionario.

“Por lo tanto, no vamos a tener la misma naturaleza de inflación importada que tuvimos el año pasado, y deberíamos estar aprovechando esa posibilidad para plantearnos un plan antiinflacionario”, expresó.

Arana criticó que el gobierno esté pronosticando tasas de inflación de dos dígitos, porque lo único que eso provoca es alimentar las expectativas inflacionarias, y más bien espera que se ponga en marcha una política consistente y coherente para frenar la escalada de precios que se presentó meses atrás.


Ahorrar energía
El economista recomendó, además, aplicar medidas tendientes al ahorro de energía, porque es muy cara para Nicaragua.

“Estamos dependiendo en gran parte del petróleo, y sabemos lo que está costando hoy en día, y deberíamos de diversificar las fuentes de energía”, dijo.

El ex funcionario de gobierno manifestó que el ahorro es importante, pero también se debe establecer el precio real de lo que cuesta la energía, porque por mucho tiempo se ha estado subsidiando hasta a los sectores pudientes, y se ha distorsionado el patrón de consumo, cuando en realidad se debería de pensar en cómo se ahorra.