•  |
  •  |

La persistente tendencia del petróleo hacia el alza, debido a los problemas de Oriente Medio y al debilitamiento del dólar, moneda en que normalmente se transan las operaciones del crudo en el mercado mundial, está afectando severamente las economías, especialmente la de los países en vías de desarrollo como Nicaragua.

La tendencia, tanto que el crudo de Texas, como en el Brent, que es de referencia para Europa, es visiblemente hacia el alza, pese a que de acuerdo a los datos de los mercados, el precio de apertura del crudo de Texas el día de ayer fue de 112.76 dólares por barril en la Bolsa de Nueva York, pero al cierre de la cesión de ayer se cotizó en 112. 28, mientras que la del Brent bajó al término de la jornada a  123.66.

Según el Banco Mundial y el FMI, los altos precios de los combustibles, de los alimentos, así como el desempleo son tres grandes amenazas para la estabilidad global, pero especialmente para los países pobres como Nicaragua, en donde la presión del valor de los carburantes ya se ha dejado sentir no solo en aumento del valor de los productos de consumo popular, sino en el retiro de las personas de los lugares de recreación.

Una publicación de la agencia EFE destaca que el petróleo de Texas, de referencia para la mayor parte de América, bajó tan solo un centavo en la Bolsa Mercantil de Nueva York para su entrega en junio, tras una jornada en la que vivió un efecto rebote después de haberse colocado en la sesión anterior a niveles que no se veían en dos años y medio.

Al respecto de la tendencia en los precios del aceite negro, el economista Erwin Kruger, presidente de la revista económica Dracma, destacó que es necesario continuar reduciendo la dependencia de los carburantes en la economía nacional, mediante la puesta en marcha de proyectos que generen energía eléctrica con fuentes alternativas.

País debe ser más competitivo

Señala el economista que reducir la dependencia energética de fuentes que quemen carburantes es sumamente importante para elevar la competitividad de la economía para tener precios estables, no fluctuantes.

Kruger señala que se ha ido avanzando con proyectos geotérmicos y algunas pequeñas centrales hidroeléctricas, lo que dijo es de interés nacional, pero consideró que los resultados se empezarán a ver hasta que entren en operación distintos proyectos energéticos.

“Necesitamos más competitividad del país reduciendo costos para que la economía pueda crecer a índices de un 10%, y que se pueda generar empleo a toda la mano de obra que está subempleada”, explicó el economista.

En ese sentido, insistió que es necesario seguir cambiando la matriz energética, pero también afirmó que es vital mejorar los sistemas de transporte del país, tanto de carga como de pasajeros, a fin de elevar la competitividad nacional y poder luchar con eficiencia en contra de los incrementos de valor en los combustibles.