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  • AFP

La gremial de empresarios nicaragüenses confía en que una reelección del presidente Daniel Ortega en los comicios de noviembre permitirá mantener sin variantes las políticas de libre mercado que el sandinismo comenzó a aplicar en 2009, a mitad del actual mandato.

"El motor de la economía la tiene el sector privado" que actualmente "genera el 93% del empleo del país y el 83% de Producto Interno Bruto (PIB)", afirmó el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Aguerri, en una entrevista.

El año pasado la economía creció 4,5%, se logró controlar la inflación en un dígito y se obtuvieron niveles récord de exportación, favorecido éste último por el tratado de libre comercio que existe con Estados Unidos desde 2006.

Estas cifras arrojan "una idea del esfuerzo que ha venido haciendo el sector" privado para sacar adelante al país, en conjunto con el gobierno, a pesar de que en un principio se creyó que los empresarios tendrían problemas para convivir con el sandinismo.

"Se puede decir que hay una relación necesaria de comunicación entre el sector privado y el gobierno" que ha contribuido a mejorar el clima de inversión y a recuperar la representación que los empresarios tenían en el Estado, destacó.

Ortega lidera las encuestas con 38% de la intención de voto y 10 puntos de ventaja sobre su rival más cercano, según el último sondeo de Gallup, pero pese a esa ventaja se niega a acreditar observadores independientes para el comicio, lo que genera preocupación entre los empresarios.

"Si este país no pasa por un proceso (electoral) que sea aceptado por el mundo, entonces el esfuerzo que se ha venido haciendo en estos últimos años se pone en riesgo", advirtió el líder de la gremial de los empresarios, quienes ahora se sienten cómodos con el gobierno.

Los empresarios temían que Ortega, en su regreso al poder, realizara confiscaciones o nacionalizara empresas, como ocurrió en el primer gobierno revolucionario que encabezó de 1979 a 1990.

"Cuando el gobierno actual llegó (al poder en 2007) nos quitaron de todas las juntas directivas de los entes autónomos y del gobierno" y "las políticas salariales eran unilaterales", sin embargo a partir de 2009 "todo eso ha cambiado", recordó Aguerri.

En efecto, luego las políticas salariales comenzaron a ser consensuadas y lograron que el Congreso aprobara 45 leyes de interés empresarial.

Al mismo tiempo, se incrementaron las inversiones extranjeras, que aumentaron de 250 a 500 millones de dólares entre 2006 y 2010, principalmente en el campo de la energía, las comunicaciones, la industria y últimamente el turismo.

Según Aguerri, también se crearon 60.000 nuevos empleos formales en los últimos dos años, "que en un país como el nuestro es sumamente importante", debido a la pobreza que aún agobia a la mayoría de los 5,8 millones de nicaragüenses.

Los empresarios, sin embargo, resienten la burocracia, la inseguridad jurídica y la inestabilidad política que aun impera en el país.

A juicio de Aguerri, la unidad del sector empresarial en torno al Cosep, constituido por 18 organizaciones, ha sido fundamental para proteger sus intereses frente al gobierno, ante la división y pugnas que enfrenta la derecha opositora desde que perdieron las elecciones de 2006.