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La presencia de las bacterias Pseudomona y Erwinia en algunos cargamentos de malanga nicaragüense provocó el rechazo de  650 quintales del  producto por parte de autoridades sanitarias de Estados Unidos, en Miami,  en mayo de este año, según confirmó el análisis que realizó el laboratorio fitosanitario de la Universidad Nacional Agraria, UNA, a petición de los agricultores afectados.

Los productores descritos son originarios de Jinotega, zona ubicada al norte del país, y están ligados a la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua, APEN,  explicó a EL NUEVO DIARIO el investigador sobre raíces y tubérculos de la UNA, a cargo del estudio, Guillermo Reyes Castro.

Sin embargo, el titular del Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, Ariel Bucardo, dijo ayer desconocer esa situación.  “No tengo información sobre ese tema, habría que preguntarle a la Dgpsa (Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria)”, recalcó.

De acuerdo con Reyes, la malanga descrita, estaba podrida y comprobaron que adquirió la “infección” provocada por las bacterias descritas a través de una “ruptura” en la cepa del tubérculo.  Lo que indica que no la adquirió durante la siembra, sino durante su manejo previo a la exportación.

Hubo descuido
“De manera natural, esas bacterias no sobreviven a lo interno de la cepa (de malanga), solo que encuentren una ruptura o un orificio para entrar a la cepa”, explicó el experto, tras señalar que el proceso de investigación incluyó análisis de muestras del producto devuelto, visitas a las áreas de cultivos y entrevistas a los productores acerca del manejo que le dieron al cultivo y al producto una vez cosechado.

Además de una visita a las áreas de maquilado: limpieza, desinfección y embalaje previo a la exportación.

“La explicación fisiológica de la infección se encuentra al momento de la cosecha de plantíos que sufrieron un período de sequía y altas temperaturas y la malanga sobrevive a estas altas temperaturas siempre y cuando haya suficiente humedad, sin embargo, había alta temperatura y había escasez de agua, lo que provocó un recalentamiento de los carbohidratos internos de estas cepas”, expuso Reyes.

Con esas condiciones, agregó: “Las malangas cosechadas fueron inmediatamente trasladadas al área de limpieza y desinfección para su exportación, y fueron tratadas con agua fresca y con desinfectantes frescos, (entonces) el contraste de temperatura ocasionó una dilatación, provocando ligeras rupturas, como grietas, por donde pudieron penetrar las bacterias que estaban en el agua, con la que estaban lavando las cepas o en el mismo desinfectante”.

Para Reyes, el desinfectante pudo haber actuado como vehículo de la infección “porque en esas maquiladoras utilizan muchas veces la misma solución desinfectante para muchas muestras y no la reciclan, no hacen nuevas soluciones, entonces, lo que estaban haciendo, ya no desinfectando, sino esparciendo estas bacterias en las nuevas cepas”, apuntó.

En ese contexto  recomendó, a los productores la utilización de semillas de calidad; agua limpia a la hora de lavar el tubérculo y echar mano de desinfectantes adecuados. Se intentó conocer la posición de APEN al respecto, pero no se localizó a sus representantes.

Así va

2.8 millones de dólares implicaron las exportaciones nacionales de malanga y quequisque entre enero y junio 2011.

4 millones de dólares es lo reportado en ventas externas de ambos productos, que no son medidos por separado por el Cetrex, entre enero y junio 2010.

Fuente: Centro de Trámites de las Exportaciones, Cetrex.

Con la colaboración de Cristhian Marenco.