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Los consumidores que son exigentes,   quieren alimentos sanos y les gusta estar seguros de eso. Debido a esto más de 100 empresas nicaragüenses del sector agroalimentario, se dieron cita en el primer taller nacional sobre certificación.
El evento contó con la asistencia técnica de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua, APEN;  Empresas y Empleo, de Usaid; y el Centro de Exportaciones e Inversiones, CEI.

“Hemos visto que los mercados internacionales exigen calidad, en especial cuando se trata del comercio de alimentos… en el mundo moderno existe un mayor compromiso en este campo y las empresas deben de comprender la importancia de posicionarse en el mercado con un producto más seguro”, explica Gunter Schranz, certificador acreditado internacionalmente por la DQS-UL de Alemania.

Según Azucena Castillo, Gerente General de APEN, la capacidad de certificación está aún muy limitada en el país. “Y lo que queremos es dar a conocer los mecanismos que le permitan al exportador demostrar la calidad de sus productos ante el mundo”, expresa.

A juicio de Castillo, Nicaragua ha ganado en los últimos años diversos mercados, pero todavía tiene bastante margen para posicionarse en otros nuevos.

Una mejora constante

Roberto Argüello, Gerente General de la empresa Fruvex de Nicaragua, por su parte, dice que con los talleres de certificación, las empresas del sector agroalimentario buscan la transparencia y la eficiencia de sus procedimientos.

“Las certificaciones nos abren las puertas de nuevos mercados, porque nuestros clientes reconocen el aporte de estas herramientas, ya que nos involucra en un proceso de mejora constante”, resalta.

El empresario expone que con los eventos descritos, tienen la oportunidad de conocer las tendencias internacionales del sector y logran acertar en lo que requieren para mejorar la calidad de los productos y servicios.  

El proceso de certificación de cada una de las empresas dura aproximadamente entre tres, seis y nueve meses.