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La decisión del gobierno de Nicaragua de firmar la carta de intención con la empresa brasileña Andrade Gutiérrez para realizar los estudios de factibilidad para la construcción de un puerto de aguas profundas en Monkey Point, situado en el Caribe sur de Nicaragua, obedeció a un interés estrictamente financiero y económico, indicó el Presidente de la Comisión Económica ante la Asamblea Nacional, el sandinista Wálmaro Gutiérrez.

"Esta decisión que tomaron las autoridades fue la que más convenía a los intereses nacionales, ya que las condiciones que ofreció este grupo (Andrade Gutiérrez), fueron más favorables que las que ofrecieron los otros inversionistas", explicó el legislador.

Con el proyecto de Monkey Point, el Consorcio brasileño Andrade-Gutiérrez se adjudicó oficialmente su segundo megaproyecto, al firmar con el gobierno de Nicaragua un acuerdo de intención para realizar el estudio de viabilidad y factibilidad, para la construcción de este puerto, ubicado en el Atlántico Sur del país. Se suman a Monkey Point el proyecto hidroeléctrico Brito, localizado en la zona de Río San Juan.

En tanto, Virgilio Silva, presidente de la Empresa Portuaria Nacional EPN, manifestó que el proyecto fue adjudicado a los brasileños porque las condiciones que ofrecieron fueron más favorables que las que ofrecían los surcoreanos, quienes habían manifestado su interés en participar en dicho proyecto.

Empresarios con gran entusiasmo

Enrique Zamora, Presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), manifestó que el sector empresarial es uno de los más interesados para que se ejecute este proyecto lo más rápido posible.

"Este proyecto es de gran importancia para el país y si bien existía un memorándum de entendimiento con los coreanos pero las condiciones no eran factibles económicamente", indicó Zamora.

Para el empresario, el desarrollo de esta obra vendrá a dar un gran impulso económico a la zona del Caribe. "Hay un marcado interés en construir este puerto y eso es muy importante para los exportadores e importadores, ya que significaría un ahorro sustancial para el país".

Mario Macedo Junior, Director comercial de la empresa constructora Andrade Gutiérrez, manifestó que el estudio de prefactibilidad lo harán en un período de seis meses y el de factibilidad en 18 meses, totalizando un plazo de dos años. Según el empresario, estos estudios representan una inversión de cinco millones de dólares.

"Una vez que estén los resultados de los estudios, hay un plazo de seis meses, para proponer la ecuación financiera y en dos años, tanto la carretera como el puerto, estarán listos", indicó Macedo Junior.