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Promover la ejecución de estudios que garanticen la viabilidad de proyectos de producción energética renovable en Centroamérica, es la meta que persiguen el Banco Interamericano de Desarrollo, BID,  y el Fondo Nórdico de Desarrollo, quienes aprobaron recientemente para este fin un presupuesto de 1.5 millones de euros, equivalentes a un poco más de 1.9 millones de dólares americanos.

El financiamiento  se canalizará a través de un programa de inversiones dirigido a empresas constituidas en Centroamérica que realicen estudios como las auditorías energéticas, que garantizan el uso eficiente y promueven un ahorro energético.

El BID, en un comunicado de prensa, destacó que este programa tomará en cuenta a empresas de  Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, y proporcionará donaciones para estudios que promuevan el uso de energía limpia que sean viables.

“La utilidad de este fondo de donaciones se encuentra en su potencial, para persuadir a los gerentes financieros (de las empresas) a tomar decisiones de inversión, por lo que puede ser una herramienta poderosa para incrementar las inversiones en energía limpia”, dijo Kelle Bevine, jefa de Estrategias del Departamento de Financiamiento Estructurado y Corporativo del BID.

Una política de ahorro

La idea con el programa también es que las empresas beneficiadas, por ejemplo,  tengan ahorros en sus facturas de los servicios públicos, poniendo en práctica medidas relacionadas a proteger con materiales aislantes sus edificios, instalar aparatos electrodomésticos y sistemas de iluminación eficientes.

Asimismo, puedan  identificar oportunidades para impulsar en sus propias instalaciones proyectos de energía renovable, capaces de autoabastecerse.


Clientes potenciales
Según el BID, el programa  de apoyo a  energía limpia, identifica como clientes potenciales a financiar  a los aeropuertos, hoteles, municipalidades, instancias de servicios públicos, escuelas, instalaciones de procesamiento agrícola y plantas de energía renovable.