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El sector microfinanciero a nivel local está  más fortalecido en términos regulatorios, y se  codea en el   ranking del The Economist Intelligence Unit, dado a conocer ayer,   con países  como Costa Rica y Guatemala.   

Sin embargo, en el indicador de estabilidad que incorpora el factor político,  se aplaza, pues ocupa el penúltimo lugar entre 55 economías estudiadas.  Nicaragua, en este, tiene la misma posición que Egipto.

Según el índice denominado Microscopio global sobre el entorno de negocios para las Microfinanzas 2011, del The Economist Intelligence Unit, auspiciado por entidades como el Fondo Multilateral de Inversiones del  Banco Interamericano de Desarrollo, BID,  “las microfinanzas en Nicaragua son muy competitivas y diversas”.

Aunque es un sector “fragmentado y ofrece una gama, limita de servicios. Las normas de transparencia y de contabilidad (sin embargo) que aplican en todas las instituciones que ofrecen microcréditos son razonables, pero es necesario mejorar la capacidad de supervisión y la cobertura del crédito”, destaca.

No obstante, en el indicador de Entorno de Negocios el país tiene  42 puntos, lo que lo ubica en el cuarto lugar de Centroamérica, por encima de Costa Rica y Guatemala, aunque lo superan El Salvador y Honduras.

El talón de Aquiles
En Marco Regulatorio y Práctica, otra medición,   obtiene 45 puntos al igual que Costa Rica y Guatemala.  En ese contexto los  países con mejor posición en la región centroamericana son El Salvador y Honduras.

En Marco Institucional tiene 50 puntos, superando a países como Honduras, Costa Rica y Guatemala. No así a El Salvador.   No obstante, en  Estabilidad, con el ajuste del factor político, consigue 17.5 puntos, que lo sitúan en el  último lugar en Centroamérica y el penúltimo entre las naciones en estudio.  

En Nicaragua el movimiento del “No Pago” influyó en la tendencia.  “Las microfinanzas en Nicaragua ha experimentado una gran volatilidad como consecuencia de las conmociones políticas y económicas de los últimos tres años. El sector se debilitó notablemente en 2009 y 2010 debido a la contracción de la economía mundial y al surgimiento del No Pago, que obligó a la Asamblea Nacional a aprobar una Ley controversial de Moratoria de Deuda”, se destaca en la medición del sector.

Aunque aclaró que de cara al 2012 el panorama es más prometedor  con la aprobación de la Ley Especial   de las Asociaciones de Microfinancieras que entró en vigor en julio pasado. A lo que sumó el hecho de que la influencia política del “No Pago”  ha menguado.

“Con un entorno regulatorio más claro y propicio, el sector de las microfinanzas está recuperándose lentamente y el financiamiento externo está repuntando”, se externó en el análisis.

"Ahorita estamos en proceso de estudiar el  reglamento de la nueva Ley de Microfinanzas, y de asegurar la instalación de la comisión nacional del sector. Esto tendrá un impacto positivo en el país, mejorará sus datos en el análisis del 2012".

Más optimistas
Sobre el tema, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, José Adán Aguerri,  dijo que el sector ha pasado por un proceso “complicado”, en donde precisamente la estabilidad política ha tenido un impacto negativo.

“Eso se ha reflejado en dos situaciones: en la intervención de la clase política en el mercado de microfinanzas al  querer fijar tasas de mercado, y luego, en el tema que ha sido la inestabilidad provocada por el No Pago.  Pero ahora con una Ley,  significará evolución para el sector”, planteó.

Entre tanto, el economista Cirilo Otero indicó que no ve inestabilidad política en el sector descrito. “Todo lo contrario, la tasa de recuperación ha sido buena, no miro amenazas políticas en esas actividades”, valoró.