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Acelerar la ejecución de los proyectos de inversión en energía renovable es la única alternativa para solucionar la crisis del sector energético, señalaron empresarios y organizadores de un foro sobre inversión pública-privada para generación y distribución de las energías que se encuentran en la naturaleza.

En el foro se plantearon dos posiciones: la del gobierno, que defiende su participación como productor de energía eléctrica; y otra, del embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, quien sostuvo que el rol del Ejecutivo debe ser de regulador, y la producción debe estar en manos privadas.

José Adán Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, dijo que se logró evitar los racionamientos de años anteriores, pero que se requiere ahora acelerar la toma de decisiones para empujar los procesos de licitación de los proyectos de energía renovable, que son los que urgen en el país.

“Parte de estos esfuerzos tienen que ver con alianzas público-privadas que se están dando en el mundo, que permitan que estos proyectos se ejecuten a una mayor velocidad, y que si trabajamos en conjunto, podamos encontrar que en tres años logremos tener el cambio que necesitamos en la matriz energética”, apuntó.

El presidente de la organización empresarial señaló que están aspirando a que en los próximos tres años, en vez de tener una matriz energética de 70 por ciento térmica y 30 por ciento renovable, se logre llegar a 50 por ciento renovable y 50 por ciento térmica.

“Es un primer paso, porque lo ideal es que en el futuro esta situación sea al revés: 70 por ciento renovable y 30 por ciento térmica; pero debemos comenzar por mitad y mitad para quitarle presión a la factura petrolera de Nicaragua, dado que el precio del petróleo mantiene al país en un nivel de incertidumbre”, expresó.

Privatizaciones no resultaron

El vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, dijo que las privatizaciones que llevaron a cabo muchos pequeños países, forzadas por organismos multilaterales que ponían como condición para recibir préstamos, no produjeron los resultados deseados, sino todo lo contrario. “Fueron los terrenos más fértiles para la corrupción”, afirmó Morales Carazo.

Agregó que Unión Fenosa fue uno de los casos de resultados no felices, pero que ahora con la negociación que lleva a cabo esta empresa con el gobierno, se están encontrando “soluciones no traumáticas” o positivas para ambas partes.

Explicó además que con Fenosa se esperaban mayores inversiones, y que las tarifas no subieran de forma excesiva, entre otras cosas.

El vicemandatario dijo que con la participación del Estado en esta industria, se pretende lograr una conducción eficaz de la empresa, conocer sus interioridades, controlar los planes de inversión, conocer el tema de las tarifas, entre otros aspectos.

Morales señaló que el error de las privatizaciones se está rectificando a nivel internacional, al abrirse nuevas perspectivas con participaciones mixtas o asociativas como se denominan ahora, y que sería el caso de Fenosa en Nicaragua con la participación del Estado.

Estado debe ser regulador

Por su parte, el embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, dijo en el foro --que contó con el respaldo de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, USAID,-- que se debe buscar la alternativa energética que sea más exitosa para Nicaragua.

El diplomático afirmó que lo primero que se debe hacer es confiar en el sector privado para que produzca, porque en términos generales siempre es más eficiente para ofrecer cualquier servicio, y que lo haga con un modelo exitoso.

Precisó que Nicaragua necesitará para los próximos diez años cerca de 60 megavatios al año adicionales de capacidad instalada, para suplir la demanda de energía.

“El nuevo modelo de alianzas público-privadas requiere que el rol del gobierno cambie de constructor y dueño de la infraestructura y servicios, a un rol como regulador, y el del sector privado a uno de constructor y gerente”, indicó el embajador.