Jorge Eduardo Arellano
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Redacción Central

Actuar rápido para solventar la crisis alimentaria, fue el llamado que hizo Robert Zoellick, Presidente del Banco Mundial, en la reunión de la junta de los jefes ejecutivos del Sistema de las Naciones Unidas, celebrada en Berna, Suiza, porque según afirmó “los pobres no pueden esperar”.

En una nota de prensa publicada en la página web del Banco Mundial, Zoellick afirmó que “las próximas semanas serán cruciales para abordar la crisis alimentaria. Hoy, los elevados precios de los alimentos constituyen un motivo de lucha diaria, sacrificios y, en muchos casos, hasta una cuestión de supervivencia para 2 mil millones de personas”, señaló el funcionario.

“Es probable que los elevados precios imperantes durante los últimos dos años ya hayan arrojado a la pobreza a unas 100 millones de personas”, dice Zoellick, quien afirmó que “es un desastre para millones de personas”.

Añadió que los donantes deben actuar ahora, para respaldar el pedido de 755 millones de dólares que formuló el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para atender las necesidades de emergencia.

“Se han comprometido aproximadamente 475 millones de dólares, pero las promesas no ponen alimentos en la boca de los hambrientos. Los donantes deben concretar esas promesas, y dar al PMA la máxima flexibilidad --asignando sólo una mínima parte a fines específicos-- para satisfacer las necesidades más urgentes”, apuntó.

Zoellick advirtió que “aunque los precios del trigo han disminuido en los últimos días, es probable que los del arroz y del maíz se mantengan elevados. La comunidad internacional debe comprometerse a trabajar en forma conjunta para responder con iniciativas de políticas, de manera que la crisis de este año no se convierta en una realidad ineludible para toda una generación”, expresó.

Recordó que actualmente, el hambre y la malnutrición son las causas subyacentes de muerte en más de 3.5 millones de niños al año, y privan a muchos millones más de sus posibilidades futuras.

Mencionó que muchos donantes, gobiernos y organismos internacionales tienen planes y políticas, y que durante los últimos días se han formulado promesas de apoyo financiero. “Ahora es fundamental que trabajemos juntos para dar una respuesta internacional integrada”, propuso.

Dijo que el acuerdo debe abarcar respuestas a corto, mediano y largo plazo: medidas de protección social, alimentación escolar, alimentos por trabajo, transferencias condicionadas de efectivo, aumento de la producción agrícola, mayor comprensión del impacto de los biocombustibles y la adopción de medidas en lo comercial, para reducir las subvenciones que generan distorsiones y las barreras comerciales.

El directorio ejecutivo y los funcionarios del grupo del Banco Mundial están estudiando la creación de un servicio de financiamiento rápido para otorgar apoyo a países pobres y especialmente frágiles, así como financiamiento más flexible y rápido a otros países.

Para resolver los problemas de oferta, en el curso del próximo año duplicarán el financiamiento destinado a la agricultura en África, hasta alcanzar la cifra de 800 millones de dólares. “Los donantes deben actuar ahora para resolver la emergencia y reunir los 755 millones de dólares que necesita el PMA. El mundo puede hacerlo. Los pobres y los que pasan hambre, no”, puntualizó Zoelick.