Jorge Eduardo Arellano
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Manejo de aguas local

La primera necesidad a resolver por una familia es el agua de consumo. En el campo de la producción, el manejo de agua no inicia con el establecimiento de sistemas de riego. Las experiencias exitosas comenzaron con acciones de conservación de suelos. Esto se debe a que un suelo bien manejado permite retener la humedad; la que queda disponible para las plantas.

Se debe ser cuidadoso con la promoción de tecnologías de riego en comunidades de pequeños productores. Lo que además de ser más costoso que otras tecnologías para incrementar producción, no en todos los casos es lo más aconsejable, por las siguientes razones:
Primero: Muchos proyectos de riego en pequeña escala fracasan porque con el riego se incorporan nuevos cultivos. El desconocimiento y falta de experiencia para el manejo de estos nuevos rubros son los responsables de este fracaso.

Segundo: Porque en la diversidad del manejo de las pequeñas explotaciones, existen costumbres comúnmente aceptadas que rivalizan contra la experiencia del riego; tal es el caso de la costumbre de que en verano, conscientes de que no hay cultivos (porque no trabajan con riego), todos los vecinos sueltan sus animales de corral (cerdos, gallinas, chompipes) para que rasquen y busquen su comida, y así reducir los costos que supone estarles alimentando. Y cuando no todos adoptan esta tecnología, resulta en confrontaciones que pueden tener desenlaces terribles.

De aquí que una estrategia por incrementar la productividad agropecuaria y considerando que más del cincuenta por ciento de las explotaciones agropecuarias son pequeñas, difícilmente puede verse el riego como una estrategia de avanzadilla, a menos que se realice mucho trabajo previo.

El último inconveniente, sin que empecemos a hablar del sistema de riego mismo, es que todos sabemos que mientras mayor el área, menor serán los costos de inversión y mantenimiento.

Lamentablemente, muchas experiencias fallidas de trabajo colectivo hacen que el productor pueda unirse para obtener crédito, para comercializar, pero manteniendo siempre su individualidad; y en el caso de la tierra, nadie se atreve a levantar cercos, como lo hacen en otros países, donde un tractor labra la tierra de muchas propiedades a fin de reducir costos.


Carlos Javier López y Marcia Estrada
Consultores en Desarrollo Rural
marciaestrada@yahoo.com