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El alcalde de Managua, Dionisio Marenco, insistió en que la zona de reserva de agua para la capital, ubicada al sur de la ciudad, debe protegerse con la paralización de las construcciones de viviendas, porque de lo contrario, podríamos quedar sin el necesario líquido para el futuro.

La Asociación de Municipios que integran la Cuenca Sur de Managua (Amusclan) firmó un acuerdo con la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados, para coordinar esfuerzos en la defensa del manto acuífero de la Cuenca Sur de la Capital, decretando una veda a la construcción de viviendas en una zona que comprende 58 kilómetros cuadrados, medida que rechaza la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua, Cadur.

El edil dijo que representantes de Cadur le plantearon que participe en una comisión que se conformó para analizar el tema, y ver la posibilidad de que se permita construir tomando las respectivas medidas de protección del medioambiente. “Mi posición es que en la zona de reserva de agua no se debe construir por razones del futuro”, dijo el alcalde, luego de salir de una reunión con directivos del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep.

Agregó que si se destruyen los acuíferos la ciudad queda paralizada; si existe un paro de transporte la gente puede caminar para trasladarse a algún lugar, pero si falta el agua, las personas tienen que cambiar de ciudad, porque más de 24 horas no se aguanta sin el servicio.

Señaló que a la comisión que los miembros de Cadur le pidieron que se integrara, es un asunto más que todo de la autoridad del agua.

Marenco afirmó que la única solución que se puede dar a la petición de los constructores, es que a los que ya están en la zona de prohibición se les debe obligar a cumplir medidas muy drásticas para garantizar que el agua servida vaya bien colada, bien filtrada, y se vaya a la tierra, lo que no representa ningún problema. “Los invité a visitar la planta de tratamiento de agua para el lunes próximo, para que vean una obra enorme que va a contribuir mucho a sanear el Lago Xolotlán, y después vamos a hacer un recorrido por el Lago”, dijo el alcalde.

Déficit habitacional creciente
Marenco indicó que actualmente no hay condiciones para construir viviendas, porque se necesita edificar rápidamente 150 mil casas sólo en Managua. Los urbanizadores consideran que la veda decretada por varias municipalidades, afecta al sector con decenas de millones de dólares en pérdidas y miles de trabajadores que están en el desempleo.

El sector de los urbanizadores registró desde el año pasado caídas en las ventas de casas, entre un 30 y 50 por ciento.

La veda a la construcción de viviendas en la Cuenca Sur fue establecida por los alcaldes de Managua, Nindirí, El Crucero, La Concepción y Ticuantepe; y la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).