Ervin Sánchez
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La apertura de fronteras para la expansión del comercio, a como está ocurriendo en América Central, sube el riesgo de introducción de enfermedades exóticas a la región, por lo que hay que elevar las precauciones para evitar daños severos en la producción agropecuaria del istmo, señaló a EL NUEVO DIARIO el director ejecutivo de la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, ingeniero Guillermo Alvarado.

Alvarado, quien es el nuevo director de OIRSA, destacó que el peligro está en ascenso por la cantidad de productos y personas que atraviesan las fronteras de América Central, lo que requiere de la colaboración no sólo de autoridades aduaneras, sino de transportistas, para evitar el traslado e importación de nuevas enfermedades que puedan dañar tanto a la ganadería regional como a la agricultura.

El hondureño Alvarado afirmó que hay un esfuerzo centroamericano para que las aduanas periféricas trabajen mucho mejor, sean más rigurosas y garanticen que el riesgo será manejado a niveles aceptables, utilizando toda la tecnología necesaria para detectar cualquier posible paso de materias orgánicas que puedan venir de fuera de la región, y que puedan traer enfermedades foráneas.

Aseguró que el país que tenga aduanas débiles pondrá en riesgo a toda la región, por la posibilidad de que una enfermedad exótica pueda diseminarse a los demás países del área. En ese sentido, las autoridades sanitarias tienen conocimiento de los riesgos.

El director ejecutivo de OIRSA destacó que la sanidad agropecuaria y la inocuidad en los alimentos, es un tema fundamental para la economía agropecuaria de las distintas naciones incluidas dentro de la vigilancia del organismo, desde México a Panamá, pasando por Belice.

Alvarado destacó el potencial de producción agropecuaria de Nicaragua, reconocido por todas la naciones del área, y en ese sentido, dijo que las autoridades regionales de sanidad han reconocido la necesidad de desarrollar cadenas de vigilancia, en los campos y en los mercados; aparte de la importancia del necesario financiamiento para elevar no sólo los rendimientos, sino los grados de inocuidad de los alimentos.


Barreras contra enfermedades foráneas
El experto recordó que OIRSA, como un organismo multinacional, puede ayudar mucho a los gobierno a través de los ministerios de Agricultura y Ganadería de los respectivos países, los que son los encargados de proteger el patrimonio fitosanitario y de aplicar medidas de prevención para que no entren a territorios nacionales enfermedades exóticas.

Recordó el director ejecutivo del organismo regional, que el istmo se encuentra libre de fiebre aftosa, y por lo tanto puede exportar productos lácteos y carne. Sin embargo, reconoció que desde Nicaragua hacia el norte hay presencia de fiebre porcina clásica en disminución, por cuanto se han establecido programas de combate a esa enfermedad en cada una de las naciones del istmo, menos en Costa Rica, país que está libre de ese flagelo.

Señaló que las autoridades sanitarias de cada una de las naciones han mostrado voluntad política de incrementar la eficiencia de los controles de las enfermedades, dado que a la par se van eliminando las fronteras comerciales. Alvarado recordó que Nicaragua ha liderado la lucha contra la fiebre porcina, pero ha sido acompañada en ese esfuerzo por Guatemala, El Salvador y Honduras, países que han sometido a campañas de vacunación a sus hatos de cerdos.

Recordó que en Honduras, en los años 80, fue diezmado un 30 por ciento el hato porcino, atacado por la fiebre clásica que es virulenta; pero señaló que entre Estelí, en Nicaragua, y Danlí, en territorio hondureño, ya se está entrando en la fase de eliminación de la vacuna de cerdos, dado que la mayor parte de estos animales ya fueron vacunados.

Aseguró que la amenaza más seria del momento es la de la gripe aviar, dado que las aves migran y pueden infectar a otras, por lo cual se han establecido controles en el área, especialmente en las zonas de humedales.

En el caso de las plantas dijo que se está tomando controles sobre las musáceas y gramíneas, para impedir que pueda penetrar a la región un hongo que ha estado afectando a este tipo de plantas en el continente asiático, donde ha causado mucho daño.