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CONSERVAR AGUA ANTES DE REGAR

Una dinámica desarrollada por un promotor del Programa Campesino a Campesino, consiste en meter en un calcetín una cantidad de tierra, y en otro, el mismo peso en tierra mejorada o tratada con humus. Los calcetines cuelgan de los extremos de una percha, por lo que se mantienen en equilibrio. A continuación, se introducen ambos calcetines en el agua por un tiempo, y al sacarlos, es fácil ver el mayor peso que experimenta el calcetín con suelo orgánico.

Así entienden y discuten los campesinos sobre la importancia de la materia orgánica en el suelo para retener el agua, la que se encuentra a disposición de las plantas. De aquí la importancia de tratar el suelo con materia orgánica, aunque luego cumple otra función, como es aportarle al suelo una gran cantidad de nutrientes, lo que es muy superior al llamado abono químico, el cual sólo contiene tres componentes: nitrógeno, potasio y fósforo (NPK).

Por promoción y tradición, todos asumen que la mejor materia orgánica a aplicar es el estiércol de vaca. La limitante en este caso es que no siempre saben cómo debe aplicarse, y en muchos casos, las aplicaciones indebidas han provocado una reacción negativa de los agricultores. Esto se debe a que la aplicación de estiércol fresco facilita la reproducción de la gallina ciega o el llamado chogote, que son gusanos que con mucha facilidad se convierten en una plaga.

La incorporación de materia orgánica al suelo con fines de conservar humedad puede ser de formas muy variadas, como acumular hojas y rastrojos en los surcos de cultivo, los que evitan que el sol evapore el agua del suelo y garantizan la humedad del mismo.

Otra forma es el caso de cafetales, donde se acostumbra pastorear ovejas con un doble propósito: la limpieza de los surcos, con lo que se ahorra el pago de desmonte, y el abono de las mismas al cafeto.



Carlos Javier López y Marcia Estrada
Consultores en Desarrollo Rural
marciaestrada@yahoo.es