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Las industrias de las Zonas Francas, un sector pujante de la economía nicaragüense, advirtieron hoy que podrían suspender operaciones por falta de materia prima si no se resuelve la huelga de los transportistas, a quienes podrían sumarse panaderos y maestros.

Los efectos podrían sentirse la próxima semana debido a que el paro -que hoy cumplió 12 días- obligó a las navieras a suspender las exportaciones e importaciones de mercaderías, insumos y materia prima que necesita la industria en Nicaragua.

En tanto, miles de contenedores con productos que entraron antes de la huelga a Puerto Corinto, en el Pacífico, seguían retenidos porque los transportistas que no están en paro temen ser agredidos por los huelguistas, dijo el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria de la Confección, Dean García.

Esto significa que no "se está moviendo la carga" de materia que necesitan para operar más de cien empresas de las Zonas Francas, ni sacar sus productos para cumplir con los contratos internacionales, manifestó García.

Las pérdidas en las maquilas también se sienten cuando "el obrero no puede llegar a la fábrica o llega tarde, rompiendo la cadena de producción", coincidió el presidente de la Asociación de Parques industriales, Gilberto Cuadra.

El 80% de las cooperativas de transporte colectivo, interurbano de carga y taxis del país iniciaron el 5 de mayo una huelga para exigir al gobierno la congelación o reducción en un dólar del valor del galón del combustible.

El presidente Daniel Ortega intentó el miércoles desmontar el paro, ofreciendo una reducción en 50 centavos dólar del precio del combustible, que sería financiada por el gobierno y fondos venezolanos. Sin embargo, la oferta fue rechazada por los transportistas por considerarla insuficiente.

El ex director ejecutivo de Zonas Francas, Gilberto Wong, alertó que si el conflicto continúa, miles de trabajadores de las textileras podrían perder sus empleos "por la necesidad de las empresas de suspender sus operaciones por la falta de materia prima".

Dirigentes del sector temen que la huelga agrave el lento crecimiento que experimentan este año las empresas de Zona Franca, debido a la recesión de la economía de Estados Unidos y tras el empuje que tuvieron en el 2007.

El paro también podría paralizar la industria panadera que analizaba la posibilidad de sumarse a la protesta, debido al incremento en sus costos de producción.

"Creo que llegó el momento de decirle al presidente Daniel Ortega que tiene que enderezar esta situación política y económica y reconocer que se está equivocando como en los años 80 (cuando gobernó por primera vez), debido a su soberbia", dijo el dirigente de los panaderos, Erwin Morales.

Sindicatos magisteriales independientes, por su lado, estudiaban irse a un paro en demanda de aumento salarial, ante la inflación que en los primeros cuatro meses del año acumulaba un 6,88%.

La no gubernamental Red de Defensa al Consumidor por su parte anuncio que la próxima semana convocará a la ciudadanía a una manifestación de protesta contra el gobierno por la carestía de la vida.

Ante la gravedad de la situación, el gobierno intentaba este viernes resolver el paro mediante negociaciones a nivel municipal, tras fracasar los encuentros sostenidos esta semana con la dirigencia nacional del transporte.