Jorge Eduardo Arellano
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¿Filantropía, responsabilidad social o populismo corporativo?

Adrián Uriarte

En los últimos años algunas organizaciones en Nicaragua, queriendo diferenciarse en el mercado, intentan proyectar una imagen de institución responsable o filantrópica. Sin embargo, estos esfuerzos están más encaminados en beneficio publicitario y fiscal, que hacia una auténtica Responsabilidad Social Empresarial y filantrópica.

La práctica de las empresas nacionales ha sido influenciada por las empresas o corporaciones norteamericanas, donde los prototipos de la responsabilidad social y la filantropía, son las personas más millonarios del mundo: Carlos Eslin, Bill Gates y Warren Buffet, éste último considerado como el filántropo del siglo XX.

Si filantropía es el amor hacia el ser humano, esto supone que las empresas que practican este principio no deberían esperar ningún beneficio a cambio. Pero, en la realidad, ¿qué sucede?
Algunas organizaciones han visto una oportunidad en estos temas, porque a través de los medios de comunicación obtienen beneficios publicitarios --por ejemplo, anunciar en letras mayúsculas la cantidad de dinero donado para determinado programa social--, y a su vez, no pagar ese dinero en impuestos al fisco.

También las organizaciones, en su afán de proyectar una imagen positiva, han caído en el populismo corporativo, sustituyendo el papel del gobierno en temas como salud y educación, bajo la figura de Responsabilidad Social Corporativa (RSC); en vez de entregar ese dinero al fisco para que el gobierno asuma su rol de garantizar la salud y la educación, como establece la Constitución Política.

El asesor presidencial, Bayardo Arce, durante la Lección Inaugural en UCC-León, dijo que “muchas empresas en Nicaragua quieren hacer Responsabilidad Social Empresarial trayendo un artista, y entregando juguete a niños, para cada año demandar más exoneración; cuando el pago de sus impuestos debería ser su verdadera responsabilidad social”.

Pese a las críticas del asesor económico, el presidente Daniel Ortega pretende beneficiar a Gran Pacífica para que haga uso de 10 millones de dólares en Certificados de Crédito Fiscal.

Por su parte, Gran Pacifica, queriendo contrarrestar su imagen negativa, ha emprendido una campaña publicitaria donde quiere reflejar su amor hacia el ser humano y dimensionar su programa de Responsabilidad Social Empresarial con la comunidad. ¿Será que el gobierno no quiere asumir su papel como garante de la salud y la educación, y por el contrario, está propiciando un populismo corporativo?

Especialista en Relaciones Públicas
Adrian090981@hotmail.com