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La emigración de nicaragüenses en busca de mejores condiciones de vida, genera uno de los flujos de recursos más importantes para el país: las remesas familiares, que dejan más de 700 millones de dólares a Nicaragua, según cifras oficiales, y unos 950 millones de dólares, de acuerdo a organismos internacionales.

Este monto de recursos prácticamente sostiene la economía nacional. Analistas económicos nacionales e internacionales prevén una disminución en el flujo de las remesas, por el impacto que está ocasionando la crisis económica en Estados Unidos.

El impacto en la economía estadounidense lo provocó una crisis hipotecaria, originada por millonarios montos de crédito otorgados sin suficientes garantías, lo que impactó en la venta de viviendas, afectando al sector de la construcción, una de las áreas en donde se emplean muchos nicas y latinos en general.

El último estudio del Fondo Multilateral de Inversiones, Fomin, organismo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, sobre las remesas en América Latina, en 2007, registró una desaceleración de los envíos, lo que hace presumir que es consecuencia de la crisis económica que vive Estados Unidos.

“Esta es la primera vez, desde que comenzamos a estudiar las remesas en el año 2000, que no hemos registrado un aumento de dos dígitos”, señaló el gerente del Fomin, Donald F. Terry, al presentar el informe. Según Terry, la desaceleración ocurre porque los dos principales receptores de remesas, como son México y Brasil, no continuaron con la tendencia de otros años, en parte, debido a la crisis económica que enfrenta Estados Unidos.

Sin embargo, Centroamérica logró mejores resultados, ya que en 2007 los envíos crecieron un 11 por ciento en comparación con el año anterior.

“Aún no tenemos certeza sobre si se trata de un cambio de corto plazo, o el comienzo de una nueva dirección; pero si se confirma la tendencia, millones caerán en la pobreza”, expresó Terry.

Pero detrás del millonario monto de las remesas están miles de nicaragüenses, quienes abandonan el país en busca de oportunidades de trabajo: una parte de ellos para obtener algún empleo que no consiguen en su país, y otros para mejorar sus ingresos.

Dos grupos de emigrantes
Un estudio de la firma Manpower, especializada en recursos humanos, refleja esa división en la migración; los que tienen conocimientos básicos y buscan empleo en la construcción y la agricultura, y quienes tienen formación técnica o profesional y buscan un mayor desarrollo de su profesión.

Eric Quesada, Director para Centroamérica y República Dominicana de Manpower, dijo que el primer grupo busca también mayores facilidades, como distancias más cortas, y por eso en el caso de los nicas se van mayoritariamente a Costa Rica, porque se regresan fácilmente por cualquier problema que enfrenten.

El segundo grupo, que cuenta con formación técnica o profesional, generalmente busca el desarrollo profesional; Costa Rica no es atractivo para eso, y escogen Estados Unidos u otros países.

Quesada añadió que debido a las múltiples restricciones cada vez más fuertes para los inmigrantes en Estados Unidos, estos buscan otras alternativas, y una de ellas es España.

“España tiene la virtud de que no tenemos que aprender otro idioma y es más fácil adaptarse”, subrayó.

El estudio de Manpower indica que España es el segundo destino de los emigrantes latinoamericanos, y en el caso de los nicas, es el tercero, porque Estados Unidos y Costa Rica ocupan los dos primeros lugares.

Migración estratégica
Al exponer el estudio “La movilidad del talento de América Latina”, Quesada explicó que algunos países requieren mano de obra extranjera para que realicen ciertas labores básicas que no se encuentra en los originarios del país.

Este es el caso de España, país que ha entrado en un esquema en el que la población se está volviendo vieja, y no existe la suficiente cantidad de jóvenes para reponer a los que se van retirando.

El representante de Manpower dijo que países como España tienen que determinar lo que se conoce como la “migración estratégica”, consistente en definir la cantidad necesaria de empleados para ciertos sectores; y es donde surge la oportunidad para los latinos.

La mayor migración que está entrando al territorio español proviene de Marruecos y Turquía, por la cercanía que tienen; pero el latino tiene más oportunidades por la facilidad de hablar el mismo idioma.

Consideró importante que este tipo de migración se pueda hacer de manera organizada, para que la gente vaya a España con formatos legales apropiados, algo que sería más interesante para los migrantes, ya que la oportunidad existe.

Las remesas de España a América Latina sumaron más de 5 mil 800 millones de dólares en 2006, siendo Colombia, Ecuador y Bolivia los mayores receptores, según el sitio web remesas.org.

El Fomin registró 66 mil 500 millones de dólares en remesas recibidos por América Latina en 2007, provenientes principalmente de Estados Unidos, España y Japón.

La mayor parte de estas remesas se gasta principalmente en consumo, y prácticamente no se incentiva la creación de negocios.

Buscar la movilidad del talento
Quesada señala que el término “Movilidad Laboral” utilizado en el estudio de Manpower, se refiere a quienes salen a laborar temporalmente a otro país, y eso es lo que se debe buscar, porque según la investigación, los hijos de los migrantes cada vez envían menos remesas a su país de origen. El director para Centroamérica y República Dominicana de Manpower aseguró que se ha demostrado, que la segunda generación de los emigrantes envía cerca del 50 por ciento menos en remesas de lo que enviaban la primera generación, y que se estima que una tercera generación prácticamente dejaría de enviar dinero; por lo cual, se hace necesario que los gobiernos promuevan que la gente regrese a sus países en vez de que se quede viviendo fuera.

El estudio señala que 86 millones de personas en el mundo trabajan en países distintos al de origen.

Se estima que en Estados Unidos el 25 por ciento de la población ocupada en 2020 será de origen latino, y el número de empresas de latinoamericanos, que actualmente es de 2 millones, llegará a 3.2 millones en 2010, según Manpower.