•  |
  •  |
  • EFE

La crisis generada en EEUU por los préstamos hipotecarios de alto riesgo tuvo un impacto muy moderado en los mercados emergentes, pero podría haber implicaciones a mediano y largo plazo, dijo un directivo bancario de México.

Guillermo Ortíz, gobernador del Banco Central de México, afirmó que este hecho contrasta con lo que ha ocurrido en algunas otras regiones del mundo, como en Europa.

"Hasta la fecha, el contagio en nuestras economías no ha sido importante", según el funcionario mexicano quien habló sobre la crisis en la Cuadragésima Primera Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) que se realiza del 4 al 6 de noviembre en Miami.

Pérdidas en las instituciones

No obstante, examinó los posibles canales de contagio del mercado "subprime" de Estados Unidos hacia las economías latinoamericanas. Un primer canal de transmisión podría tener lugar a través de las pérdidas a que pudieran estar expuestas las instituciones financieras de la región por haber invertido en el denominado mercado "subprime".

Aparentemente, la exposición de los bancos de la región a riesgos asociados al mercado "subprime" ha sido muy reducida, según Ortíz, y posiblemente la razón estriba en que los bancos de América Latina gozan, en general, de márgenes de tasas de interés bastante amplios, derivados de su creciente participación en el crédito al consumo.

"Esta situación explica el que la banca latinoamericana haya estado menos interesada en buscar activos que ofrecieran un mayor rendimiento. Lo anterior contrasta con la situación de algunos bancos europeos", puntualizó.

Además, en América Latina existe una presencia importante de la banca extranjera y estas instituciones tienden a eliminar de sus subsidiarias los riesgos de crédito ajenos al país donde se encuentran establecidas.

Contracción en el crédito

Un segundo canal de transmisión podría ser una contracción en el crédito otorgado por las subsidiarias latinoamericanas, cuyas matrices del exterior hubieran sufrido pérdidas importantes en esta crisis, pero la información disponible no permite evaluar aún esta posibilidad, de acuerdo con el directivo bancario.

El tercer elemento de transmisión, "y sin duda en estos momentos el de mayor importancia potencial", derivaría de los efectos que pudieran tener los problemas crediticios y la evolución del mercado hipotecario en EE.UU. sobre el sector real de su economía y, en consecuencia, sobre el sector real de las economías latinoamericanas.

Ortíz también mencionó que existe la posibilidad de que la debilidad del sector de la vivienda en Estados Unidos pudiera llegar a afectar el ritmo de crecimiento de las remesas enviadas a los países emergentes.

América Latina, en conjunto, podría asimismo experimentar efectos adversos sobre su actividad productiva y algunos países están más expuestos que otros ante esta eventualidad.

"Países como Brasil, Chile, Argentina y Colombia han logrado diversificar en mayor medida sus relaciones comerciales", precisó el banquero.

En el caso de los países exportadores de materias primas es necesario prever el efecto sobre el crecimiento de una posible caída en el precio internacional de los metales, alimentos y energéticos, como consecuencia de una menor demanda global, sugirió.

Entre las lecciones que se deben aprender de esta crisis, según Ortíz, es la importancia que tiene para la estabilidad financiera que los originadores de crédito observen criterios de prudencia en el otorgamiento de la financiación.