•  |
  •  |
  • END

A una caída por cuarto año consecutivo se enrumba la construcción pública, como parte de un alto nivel de sub ejecución presupuestaria, en momentos en que la economía del país experimenta una desaceleración en lo que va de 2008, caracterizada también por una inflación galopante y una creciente tasa de desempleo, señala un análisis realizado por el economista Néstor Avendaño, Director de Consultores para el Desarrollo Empresarial, Copades.

El economista explicó que entre enero y mayo de este año, los gastos de consumo e inversión continúan muy descuidados por las políticas gubernamentales, lo que se evidencia en la caída de la construcción pública, al observarse una sub ejecución del 36 por ciento en la inversión pública, mientras se estanca la inversión privada por el ambiente político, y el salario real se deteriora en un 6 por ciento.

Todo ello, según Avendaño, permitirá que el país logre un anémico crecimiento económico, sostenido por las exportaciones de bienes, que en los primeros cinco meses del año reflejan un crecimiento del 14 por ciento, al sumar 695 millones de dólares, sobre todo por las ventas de café, productos lácteos, carne bovina, azúcar, maní, bebidas y frijoles.

La crisis económica de Nicaragua se ve agravada, según el economista, por la fuerte alza en el precio internacional del petróleo, que este año el país verá aumentado el pago de un barril de petróleo de 72 a 120 dólares el promedio anual, por lo cual, considera que en vez de una estimación inicial de 4 por ciento de crecimiento del Producto Interno Bruto, PIB (la producción total del país), sólo se logrará un máximo del 2 por ciento.

Esto porque según el analista económico, el aumento de 10 dólares en el precio de un barril de crudo pagado por Nicaragua, provoca la reducción de 5 centésimas porcentuales en el crecimiento de la producción de bienes y servicios, mientras permanezca constante el gasto de inversión fija pública y privada, que espera se mantenga estable al final de este año.


Energía, el otro golpe
La economía del país también es impactada por las alzas de las tarifas de energía eléctrica, aumento provocado principalmente por los constantes aumentos en el precio internacional del petróleo.

Avendaño explicó que el alto costo de los combustibles impacta más en la generación eléctrica, la captura de mariscos, el arroz de riego, el transporte terrestre y de carga, además de la producción de agua potable.

Recordó que en 2007 un consumo de 2 millones de barriles de hidrocarburos por parte de Nicaragua se utilizaron para producir un mil millones del PIB, lo que es 75 por ciento superior al promedio de la intensidad petrolera del mundo.


Inflación se dispara al doble
Avendaño afirmó que la inflación galopante acumulada en los primeros cinco meses del año, muestra una aceleración del doble de la observada en el mismo período del año pasado, pero no es causada por desórdenes monetarios.

El economista consideró que el alza acelerada de los precios es producto del incremento en el precio internacional del petróleo, que entre el año pasado y éste se incrementó en 50 por ciento su valor, por lo cual estima que la tasa de inflación acumulada terminará en un nivel cercano al 27 por ciento, superando el 16.8% de 2007.

Ante tal panorama, Avendaño sugirió al gobierno que negocien con la compañía ESSO la regulación de los precios de importación del petróleo y los combustibles, tal como se hace con el único precio regulado por el Estado, como es el del gas licuado, con el fin de aplacar las expectativas inflacionarias y amortiguar la inflación galopante del país.

También sugirió a las autoridades gubernamentales realizar campañas educativas, en conjunto con las empresas energéticas, sobre el ahorro en el uso de los combustibles y de la electricidad, apoyar la producción de granos básicos, el pronto establecimiento del Banco de Fomento “Produzcamos”, mejorar la infraestructura económica y fortalecer la transparencia del uso de recursos públicos, la institucionalidad y la gobernabilidad, entre otras cosas.