Gustavo Álvarez
  •  |
  •  |
  • END

La propuesta de Arabia Saudita de apoyar con recursos económicos a los países pobres importadores de petróleo, sería positivo para Nicaragua, pero los recursos deberían de destinarse a subsidiar a los sectores más pobres, opinó el economista Róger Cerda.

Arabia Saudita comprometió un mil millones de dólares de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Opep, para los países en vías de desarrollo, y 500 millones más en créditos para financiar proyectos energéticos.

La propuesta fue hecha por el rey Abdullah bin Abdulaziz, en la Cumbre Energética que se realizó en días pasados en la ciudad Jeddah.

Para el economista Róger Cerda, la prioridad en este caso es ayudar a los más pobres y no a los pudientes, porque en muchos casos los subsidios a los combustibles benefician a empresarios, algo que no debe suceder.

“Tendrían que ser subsidios bien focalizados, destinados a los más necesitados, subrayó.

Sobre la propuesta de Arabia Saudita de destinar 500 millones de dólares en crédito, se desconoce aún de qué manera se facilitarían estos recursos.

Cerda dijo que los fondos deben otorgarse como donación para subsidios, focalizándolo estrictamente para los pobres, porque un país que está dentro de la iniciativa Hipc, como es el caso de Nicaragua, no es conveniente que obtenga más deudas.

Durante la Cumbre de emergencia energética el rey saudita evaluó el fenómeno alcista que afecta el mercado petrolero, el cual se intensificó en el último año.

Abdullah anunció que su país está dispuesto a satisfacer las necesidades adicionales de petróleo de los consumidores, pero aclaró que por ahora no aumentará su producción más allá de los 9.7 millones de barriles diarios prometidos, el nivel más alto desde 1981.

En su mensaje, Abdulah culpó a las especulaciones y la alta demanda de los mayores consumidores globales y de las naciones emergentes como China, de los exorbitantes precios del crudo.


Gran impacto en Nicaragua
Las alzas en el precio internacional del petróleo están afectando seriamente la economía nicaragüense, elevando considerablemente la tasa de inflación, porque todos los valores de los productos se ven afectados cuando suben los combustibles.

Economistas independientes estiman que la tasa de inflación podría cerrar en aproximadamente un 27 por ciento al final del año, manteniéndose como una de las más altas de América Latina.

También está se incrementando considerablemente la tarifa de energía, cuya factura está subiendo constantemente, afectando el bolsillo de los consumidores y los costos de operación de las empresas locales.

Los analistas estiman también un fuerte incremento en la factura petrolera, que este año calculan que superará los un mil millones de dólares, casi la totalidad de lo que el país exporta en el año.

Además del petróleo, los precios internacionales de los alimentos están impactando seriamente en la economía nicaragüense.