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La economía nicaragüense está entrando a un escenario peligroso y complejo denominado “estanflación”, que es una combinación de estancamiento económico más aceleración de la inflación, por lo que urge la implementación de políticas públicas que reanimen el aparato productivo y amortigüen la escalada alcista, según un análisis del economista Néstor Avendaño.

Avendaño, Director de la firma Consultores para el Desarrollo S.A., Copades, afirmó que según el último dato oficial disponible, a marzo de 2008, el desempeño económico de Nicaragua registró un leve crecimiento interanual de 0.4 por ciento.

“De acuerdo con mis estimaciones, en el segundo trimestre del año podría observarse un crecimiento trimestral de la producción de entre el cero por ciento y el uno por ciento”, afirmó.

El economista explicó que la economía se vino desacelerando pronunciadamente desde el 7.3 por ciento en el segundo trimestre de 2007, acompañada de una galopante inflación que en el primer semestre de 2008 llegó al 12.4 por ciento, y si se toma el período junio 2007 a junio 2008, la tasa es del 24 por ciento (interanual).

El último informe del Banco Central de Nicaragua, BCN, sobre la inflación, publicado a mayo de 2008, reporta una inflación acumulada de 9.4 por ciento y una inflación interanual (mayo 2007-mayo 2008) de 21.74 por ciento.

Canasta básica en aumento
El economista informó que el costo de la canasta de consumo básico se elevó en los últimos 12 meses en 33 por ciento, y el valor de los 23 productos alimenticios que incluye la misma absorbe el 95 por ciento del salario promedio nacional.

Tanto Avendaño como otros economistas estiman que el salario real de los trabajadores se ha reducido entre un 5 y un 6 por ciento, lo que significa una fuerte disminución de la capacidad de compra de los trabajadores.

“Considero que es urgente que los formuladores de políticas públicas traten de reanimar el aparato productivo y amortiguar la inflación”, expresó Avendaño.

Todos los sectores productivos nacionales han expresado su preocupación por la situación económica mundial, afectada por los altos precios de los alimentos y el petróleo. De igual forma, los organismos internacionales han señalado el riesgo en que se encuentran los países pobres, entre ellos Nicaragua, ante este panorama.

Público se refugia
en el dólar
El impacto en los consumidores, según Avendaño, está haciendo que el público se refugie en el dólar estadounidense para protegerse de la fuerte presión inflacionaria, al registrarse en el primer semestre de este año un aumento de 160 millones de dólares en los depósitos del Sistema Financiero Nacional, monto que entre toda la banca llegó a un mil 750 millones de dólares.

“Eliminando el humo inflacionario, la tenencia de activos monetarios en córdobas refleja una drástica caída de 23 por ciento en el volumen de los depósitos a plazos, un aumento de 7 por ciento en el volumen de los depósitos de ahorro, un incremento de 5 por ciento en el volumen de los depósitos en cuenta corriente y una severa contracción de 12 por ciento del dinero que circula fuera del sistema financiero nacional”, explicó el economista.

Añadió que gracias a ese comportamiento de la liquidez, el aumento semestral de las reservas internacionales brutas de la banca central fue de 26 millones de dólares, para sumar un total acumulado de un mil 130 millones de dólares, mientras que el Presupuesto Nacional ejecutado en el primer trimestre de este año muestra un superávit equivalente a 37 millones de dólares.

Avendaño afirmó que el monto del presupuesto ejecutado en el primer trimestre es superior al de 9 millones de dólares que se observó en el mismo período del año pasado, influenciado por la subejecución de la construcción pública.

Dijo que por estos últimos datos estima que el Fondo Monetario Internacional, FMI, afirmó que “la economía nicaragüense continúa desempeñándose de manera satisfactoria a pesar de los desafíos que presenta el contexto internacional, los que incluyen mayores precios de petróleo y de otros productos primarios”.