Jorge Eduardo Arellano
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Gobernabilidad para el desarrollo
En los años ochentas se concibió la idea del proyecto Cota Cien. Estaba destinado a aprovechar el agua de los lagos Cocibolca y Xolotlán para regar todos los terrenos próximos a estos, y que se encontraran a una altura igual o menor a los cien metros sobre el nivel del mar.

Éste era uno de los proyectos que debían contribuir no sólo a lograr superar penurias, sino también avanzar hacia el desarrollo económico.

Este ambicioso proyecto que podría significar la diferencia entre continuar siendo un país pobre o pasar a ser un país desarrollado, encierra muchas contradicciones. La primera de ellas es de orden político. Muchos se oponen al desarrollo de inversiones del Estado, asumiendo que éste es facilitador, no ejecutor; porque los mega proyectos han fracasado en este país o los han dejado caer.

Los nicaragüenses necesitamos continuidad en la gestión estatal. Esto significa proponernos metas sobre una visión a veinte o treinta años, y no a cinco años que es lo que el juego político actual obliga.

Un segundo aspecto a resolver es el consenso, lo que se debe a que el desarrollo de un concepto como este involucra a mucha gente; gente con propiedades grandes y pequeñas que se encuentran en estos límites. Por ello debe crearse un consenso respecto a la necesidad y las ventajas de desarrollar este proyecto, pues de otro modo, igual será un fracaso. Esto además le dará la condición de sostenibilidad.

Así, el aspecto tecnológico es uno de los últimos. Y es que éste no requiere mucha discusión. Algunos técnicos le atribuyen a este proyecto propiedades casi matemáticas. Y aquí se trata de evaluar las opciones. Subir el agua de los 34-36 metros sobre el nivel del mar, donde se encuentran estos espejos de agua, a 100 metros, supone el empleo de bombas con 70 metros de carga, por lo que la tecnología empleada es determinante en la estructura de costos.

Otra opción sería represar aguas de algunos ríos que bajan de las montañas para distribuirla racionalmente, incluso en planicies con alturas de más de 100 metros sobre el nivel del mar.

Todo problema tiene solución. Lo que en ocasiones se torna difícil es encontrar la solución que satisfaga a las capacidades económicas.

Carlos Javier López y Marcia Estrada
Ingenieros agrícolas.

marciaestrada@yahoo.com