Jorge Eduardo Arellano
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Nueva York / AFP
El petróleo cerró la semana con nuevos records ayer en Nueva York, en medio de temores sobre perturbaciones de la producción en Medio Oriente, en Nigeria y en Brasil.

En la New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de WTI (West Texas Intermediate, designación del “light sweet crude” vendido en Estados Unidos) para entrega en agosto subió 3.43 dólares con relación al cierre de la víspera, a 145.08 dólares.

Durante la sesión, las cotizaciones del petróleo superaron por primera vez la barra histórica de 147 dólares, a 147.27 dólares, un nivel inédito en la historia del mercado petrolero.

La evolución fue más fuerte en Londres, donde el barril de Brent, más pesado y con mayor contenido de azufre --y normalmente menos caro-- saltó hasta 147.50 dólares.

El petróleo vale el doble de su precio desde hace un año en ambos lados del Atlántico.

“Los 150 dólares ya están en la puerta”, pronosticó Mike Fitzpatrick, analista de la correduría MF Global, puesto que “numerosas amenazas pesan sobre la oferta”.

Los inversionistas temen principalmente un ataque de Israel a Irán, después de que Teherán llevó a cabo diversos ensayos misilísticos, entre ellos, un Shahab-3 con capacidad suficiente para alcanzar Tel-Aviv, recuerda Phil Flynn, de Alaron Trading.

“Si ocurriera algo, sería imposible reemplazar la producción de Irán”, advirtió el jueves Abdallah el-Badri, Secretario General de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Por otra parte, en Nigeria, el Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger anunció el fin de un alto el fuego unilateral el sábado a mediodía. Nigeria perdió hace dos años su papel de principal productor africano de petróleo.

El crudo de Nigeria es muy apreciado porque es “ligero” en azufre y cuesta menos refinarlo.

En Brasil, la petrolera estatal Petrobrás puede tener que reducir su producción, debido a una huelga de cinco días que se desencadenará el lunes en las plataformas petroleras enfrente al Estado de Rio de Janeiro, que contribuyen con el 80 por ciento de la producción nacional de la Petrobrás.