•   Fráncfort / Alemania  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Los mercados financieros volvieron a caer este lunes en los números rojos enfriados por las autoridades alemanas que invitaron a la prudencia ante la cumbre europea del domingo, pese a que se había anunciado "decisiva" para la crisis de la deuda de la Eurozona.

Después de las declaraciones de buena voluntad del fin de semana, el ministro alemán de Finanzas echó un jarro de agua fría a las esperanzas de una solución rápida de la crisis.

Según Wolfgang Schäuble, "los dirigentes de la UE no se van a poner de acuerdo sobre una solución definitiva el 23 de octubre" en la cumbre europea pese a que el sábado prometieron a sus socios del G20, reunidos en París, resultados "decisivos".

Después de una apertura en alza, las Bolsas europeas cerraron en rojo. Milán perdió 2,30%, Fráncfort 1,81%, París 1,61% y Madrid se dejó 1,24% mientras que Londres limitó las pérdidas a 0,54%. Al mismo tiempo el Dow Jones de Nueva York bajaba 1%.

Mercados se enfrían

Para Xavier de Villepion, vendedor de acciones en Global Equities, "estas declaraciones han enfriado a los mercados y embotado las esperanzas de los inversores".

Por si no hubiera quedado claro, la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel "advirtió que el sueño de que la crisis termine a partir del lunes no se hará realidad", recordó su portavoz Steffen Seibert, quien recordó que "necesitamos una solución duradera para Grecia", que incluirá una reducción de su deuda, agregó.

Merkel debe presentar la política europea del gobierno alemán al Bundestag - cámara baja del Parlamento-- en la perspectiva de la cumbre del día 23.

Su discurso tendrá "probablemente" lugar el viernes y no tendrá ningún anuncio sobre las medidas en discusión con los socios europeos, avisó Seibert.

Euro se recupera
Así, el euro, que había recuperado hasta superar 1,39 dólares por primera vez desde hace un mes en la mañana, volvió a caer, a 1,3763.

Los mercados tienen los ojos puestos en la cumbre del domingo y en la de los jefes de Estado y de Gobierno del G20, que se celebrará en Cannes, sur de Francia, los días 3 y 4 de noviembre.

La semana que se inicia "va a determinar la suerte de la Eurozona", dijo este lunes el primer ministro griego, Giorgos Papandreu, que se enfrenta a días agitados en el plano social, con una amenaza de huelga general el miércoles y jueves.

En Portugal, los principales sindicatos también convocaron este lunes una huelga general para protestar contra la austeridad, poco antes de que el gobierno portugués presentase un draconiano presupuesto para el próximo año en el Parlamento.

Los mercados están escaldados con los intentos precedentes europeos para solucionar la crisis y evitar el contagio.

Tres grandes interrogantes persisten: el alcance de la futura quita de la deuda griega, la envergadura de la recapitalización de los bancos europeos y los activos de los que podrá disponer el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, con ayuda del efecto palanca en discusión.

"Persisten serias dudas: los intentos precedentes de Europa de calmar el miedo de los inversores más nerviosos han acabado fracasando", señalaban los economistas de Barclays Capital.

Por su parte, Alexander Aldinger y Peegy Jäger, de Commerzbank, temen "un aumento de los riesgos a medida que los políticos se posicionen para las grandes negociaciones".