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El petróleo de Texas, que es el de referencia para la región, subió ayer en 1,25% y cerró en 99,37 dólares por barril, su nivel más alto en más de tres meses. El alza fue impulsada por la difusión de datos macroeconómicos mejores de lo esperado en EE.UU. que influyeron más en la cotización del crudo que los temores sobre la crisis de deuda de la zona euro.

Al final de la segunda sesión de la semana en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en diciembre, los de más próximo vencimiento, sumaron 1,23 centavos al precio del cierre del lunes y quedaron cerca de la simbólica cota de los 100 dólares.

La semana pasada el barril del crudo venezolano se cotizó a 106.50 dólares, según cifras del Ministerio de Energía y Petróleo de Venezuela. Este repunte podría elevar los costos de la generación energética en Nicaragua, que depende en un 80% de plantas que consumen derivados del petróleo.

¿Medidas de ajuste en Presupuesto?

Al consultarle al diputado Wálmaro Gutiérrez de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, AN, sobre el impacto que podría tener el incremento del petróleo en la economía nacional, expresó que en estos momentos “no debemos dejarnos ir de boca porque el precio del barril del petróleo es sumamente volátil y estar ajustando presupuesto al calor del precio no es sensato ni inteligente”, comentó.

Explicó que es muy pronto hablar de medidas de reajuste si todavía se está trabajando en la propuesta de aprobación del Presupuesto Anual de la República y hasta que esté listo se analizará el costo del barril del petróleo para así aplicar medidas de ajuste.

No obstante, expresó que ante situaciones como esta, el gobierno ha determinado ahorrar en el gasto público sobre todo en la parte burocrática aunque no especificó cómo ni dónde, eso sí, dijo que existen “áreas y carteras donde ese ahorro no es práctico. Son carteras sensibles como la educación, la salud y la infraestructura”, argumenta.

Por energía renovable
Por su parte, César Zamora, representante de los empresarios generadores de energía del país, expresó que actualmente Nicaragua continúa importando el petróleo que sigue manteniéndose en una tendencia alcista pero que la única manera de disminuir el impacto negativo en la economía nacional es cambiando la matriz de energía que en estos momentos se produce a base de bunker.

Precisamente al bunker  refiere Zamora, un derivado del petróleo, debería de tener un precio inferior pero es todo lo contrario y eso encarece la generación de energía.

“Hemos comprobado que el bunker –el precio- está por encima del petróleo, que anda en 101 dólares, encarece el producto con que se genera la electricidad y afecta directamente la tarifa, esto no se puede corregir en el corto plazo sino a  largo plazo con un cambio de matriz energética”, expresó el empresario quien agregó que ya se está trabajando en esa línea.

Zamora agregó que durante los primeros seis meses del próximo año se estará generando entre 35 a 45 megas de energía alternativa que se sumará a la matriz de producción nacional para responder a la demanda del país.

“Para finales de años, San Jacinto Tizate va a generar 36 megas de energía geotérmica, se mantiene la entrada de los ingenios con 60 megas de energía producida por viento, hay otros 60 megas de energía de caudal de agua, estamos llegando a cubrir por seis meses la matriz en un rango del 35 a 45 megas del total de la demanda de energía del país”, comentó.