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Los primeros quintales de algodón comenzarán a salir en enero, de acuerdo con las estimaciones hechas por los productores que preparan las condiciones para que miles de cortadores levanten las motas de algodón, producto del proyecto experimental que ejecuta el gobierno con el sector privado del país.

Las estimaciones apuntan que las 1,600 manzanas sembradas producirán 64,000 quintales rama de algodón, que dará empleo al menos a 3,200 cortadores.
El Ministro Agropecuario y Forestal, Ariel Bucardo, se mostró satisfecho por el avance de la cosecha algodonera, luego de visitar dos fincas en el occidente del país, propiedad del ingeniero Juan Velásquez y Eduardo Gurdián.

Bucardo destacó que durante la experimentación del algodón, los productores no usaron agroquímicos, y en su lugar utilizaron productos biológicos y orgánicos para proteger el medio ambiente.

El funcionario recordó que en décadas pasadas, no existían esfuerzos por defender el medio ambiente. “Aquí se utilizaban de 38 a 40 aplicaciones de agroquímicos durante el ciclo de producción”, señaló Bucardo, quien señaló que las plantaciones actuales tendrán un rendimiento de 40 quintales de algodón rama por cada manzana sembrada.

La meta es transformar materia prima
El ministro Bucardo señaló que la meta del gobierno para los próximos años es producir desde la semilla hasta transformar la materia prima en prenda de vestir.

“Ahora pensamos escalar todo el proceso de producción, producir la semilla, el hilo, la tela y prenda de vestir”.

Destacó que el cultivo del algodón genera una gran cantidad de mano de obra en toda la cadena  de producción, por lo que se convierte en una alternativa de fuente de empleo en el país.

David Velásquez, administrador de la finca El Trapiche, explicó que no han registrado afectaciones por plagas, que en tiempos pasados diezmó el cultivo del algodón.

“No hubo mayores problemas con las plaga”, aseguró.

Inversiones en compra de maquinaria
Bucardo confirmó que para el próximo año esperan duplicar las áreas de siembra, y se invertirá en la compra de una desmotadora y de tres cosechadoras para utilizarlas en caso que haga falta mano de obra para cortar la mota blanca.

“Vamos a seguir avanzado en la producción para depender menos de la importación, porque ahora para hacer tela requerimos importar hilo, y lo vamos a sacar de nuestra propia mota blanca”, subrayó Bucardo.