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De acuerdo con la Encuesta Nacional de Medición del Nivel de Vida, EMNV, de 2009, cuya base de datos finalmente fue publicada por el Instituto Nacional de Información y Desarrollo, Inide, por exigencia del Banco Interamericano de Desarrollo BID, solo el 12.5% de los encuestados dijo haber sido beneficiario de los Programas del Gobierno. El 87.5% respondió que no había sido beneficiario.

Según el economista Adolfo Acevedo, de ese 12.5% de la población beneficiaria de estos programas, solo el 10% son pobres extremos, el 25.1% es pobre general y el 64.9% está clasificado como no pobre.

Es decir, que solo el 35.1% de los beneficiarios fueron pobres, y apenas el 10% eran pobres extremos. El mayor porcentaje de beneficiarios correspondió a los no pobres.

“Es un poco extraño para programas que estarían destinados a reducir la pobreza”, señaló el economista.

También Acevedo detalla que los resultados de la encuesta del Inide señalan que el 61.7% de los beneficiarios habitaban las zonas urbanas, y solo el 38.3% en zonas rurales. Sin embargo, en las zonas rurales se concentra la pobreza, no en las zonas urbanas.

Esto no es verdad escrita en piedra
Consultado al respecto, el presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, AN, Wálmaro Gutiérrez, señaló que si bien es cierto que las encuestas son un esfuerzo positivo, que permiten enfocar de mejor manera el grupo meta al cual pretenden impactar, “esos son indicativos y no una verdad escrita en piedra”, señaló.

“Lo que te puedo decir es que en todo esfuerzo que realiza el gobierno por reducir la pobreza, se está enfocando en los sectores que en realidad merecen la ayuda”, indicó el legislador.

En tanto, Acevedo señala que según los datos de la encuesta del Inide, la mayor concentración de beneficiarios de estos programas se concentró en Managua, “quizá por su concentración de votantes, aunque es la ciudad con menor nivel de pobreza”.

Sin embargo, Gutiérrez es de la idea de que si están impactando en la reducción de la pobreza, y “eso ha sido reconocido por los organismos internacionales”, indicó.

Para el economista René Vallecillo, si los datos de la encuesta del Inide son correctos, entonces lo que pasa es que el gobierno está cumpliendo con la meta, pero no con los objetivos.

“La burocracia gubernamental, con el afán de cumplir una meta, está dejando los programas en las zonas urbanas, y no están haciendo una buena clasificación de los pobres, sino de aquellas personas más vinculadas a los que administran estos programas”, indicó.


Vallecillo señala que, en este sentido, el gobierno está priorizando la cantidad versus la calidad.

"Llama la atención que los programas de mayor cobertura poblacional son los programas sociales tradicionales, como las jornadas de vacunación y la merienda escolar, más que los nuevos programas, asociados al financiamiento de ALBA-Caruna".