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Para algunos especialistas, el hecho de mantener concentradas nuestras exportaciones en unos pocos rubros representa una gran desventaja. “No podemos seguir dependiendo de unos pocos productos cuando hay otros que tiene un gran potencial”, manifiesta la gerente general de la Asociación de Productores y exportadores de Nicaragua, APEN, Azucena Castillo.

Históricamente, la economía de Nicaragua se ha caracterizado por ser netamente agrícola, y se ha basado en la exportación de las cosechas, tales como plátanos, café, azúcar, ganado y tabaco sin agregar ningún valor a los mismos.

“El problema es que Nicaragua sigue siendo un país con un bajo nivel de desarrollo”, señala Castillo, mientras retrocede a los años 60 con la puesta en marcha del Mercado Común Centroamericano, Mercomún, que impulsó un proceso de industrialización dirigido a la sustitución de importaciones y a la exportación al área centroamericana de productos manufacturados.

Otros expresan que esa baja productividad y poca diversificación de los productos con potencial exportables se agudizó después de 1979, cuando buena parte del aparato productivo quedó inutilizado a causa de las acciones bélicas.

Diversificar es la clave
Humberto Argüello, Secretario Técnico de la Comisión Nacional de Promoción de las Exportaciones, CNPE, adscrita al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific, señaló que de nada sirve que estemos exportando mucho si no logramos diversificar esas exportaciones.

“¿De qué sirve exportar más si seguimos dependiendo de pocos productos? Lo que debemos hacer es diversificar nuestras exportaciones, tratar de colocar nuevos productos en el mercado internacional, porque el potencial lo tenemos”, manifestó Argüello.

Para lograr un mayor dinamismo en la gestión exportadora del país, el 21 de agosto de 1991 se publicó un Decreto Presidencial de Promoción de las Exportaciones, cuyo objetivo consistió en vigorizar y diversificar la actividad exportadora del país.

Según el Decreto de ese entonces, la economía nicaragüense presentaba un grado de postración y un conjunto de elementos que caracterizan la existencia de un sesgo antiexportador, el cual afecta la competitividad de nuestros productos en el mercado internacional.

Necesitamos mayores rendimientos
Para muchos productores, la situación no ha cambiado mucho. “En términos de productividad la hemos incrementado, porque la población ha crecido y es necesario destinar mayores áreas para el cultivo, pero en materia de rendimientos seguimos siendo los más bajos de la región”, indicó el productor Lorenzo López, de la comunidad de San Ignacio, en La Concepción.

Horacio Rappaccioli, Directivo de la Empresa Cisa Exportadora, manifestó que en el caso de los cafetaleros, que representan el principal rubro generador de divisas en los mercados externos uno de los principales retos que tienen es incrementar la productividad.

“Hoy por hoy, como país producimos menos de 10 quintales por manzana en promedio, y ese es el índice más bajo de la región”, indicó.
Otro de los retos que enfrenta el sector, según Rappaccioli, es la falta de financiamiento. “Los productores cafetaleros son los que tienen menos acceso a recursos financieros”, indicó. Solo la empresa Cisa Exportadora exporta más de medio millón de sacos de café, que generan entre US$120 y US$140 millones.

Para Azucena Castillo, con una mayor innovación y el uso de tecnologías apropiadas hubiéramos logrado mayores índices de producción.

“Creo que si agregáramos valor a esos 10 productos, nuestros ingresos en exportaciones en términos económicos se incrementarían considerablemente. Recordemos que esos productos se fueron sin ningún valor agregado, y a eso es lo que debe apostar el sector privado. Ese es un desafío que tienen los empresarios y el gobierno”, indicó Castillo.

El caso de la carne
Juan Tijerino, directivo del matadero Nuevo Carnic, señaló que si bien es cierto la carne es uno de esos diez productos que mayores ingresos generaron al país, también es una realidad que sin el apoyo de los pequeños y medianos productores no tuviéramos ese nivel de exportaciones.

“La mayoría de nuestros suplidores son pequeños ganaderos, que son los que están levantando la economía en las profundidades de las montañas”, indicó.

Para Tijerino, es necesario reconocer que el gobierno y el sector privado realizaron un gran esfuerzo por llegar a los mercados que estaban pagando mejores precios.

“El caso de Venezuela, por ejemplo, que ha ayudado mucho en la parte de la carne, pero estamos conscientes de que aún falta mucho por hacer en términos de diversificación y de valor agregado. Esos son los desafíos que tiene el sector privado, el desafío de invertir, innovar y ser más creativo”, manifestó el empresario del sector cárnico.

 

Café procesado con gran potencial

El café procesado ha tenido una buena aceptación en los mercados internacionales, a tal punto que este 2011 las ventas se incrementaron en un 15% con respecto a 2010. A noviembre del 2011, las exportaciones de café procesado sumaron 25.2 millones frente a 21.9 millones del mismo período de 2010.