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María de la Cruz Montiel, tiene 51 años y una docena de hijos. Hasta hace un año y medio era un ama de casa, en La Tortuga, Rivas, que trataba de “sortear” la vida con los quehaceres del hogar.

Pero eso cambió en marzo  2011. Ella junto con 11 mujeres decidieron organizarse y formar la Asociación de Mujeres Microempresarias La Unión para comenzar a sembrar hortalizas como: tomates, cebollas, chiltomas y pepinos.

Pero no lo hicieron solas. “Nos apoyó la Alcaldía (de San Juan del Sur) y la Fundación Centro Empresarial Pellas.

Yo nunca imaginé todo esto (la siembra)… para mí ha sido una gran bendición porque nos han capacitado para sembrar, nos han dado los insumos para hacerlo y ahora tenemos nuestro dinerito”, comenta.

Montiel es la persona de más edad del grupo. Cuenta que ha aprendido, por ejemplo, a limpiar los cultivos, a abonarlos y a establecer el sistema de riego por goteo. “Todo eso lo hacemos todas, y nos turnamos. Unas hacen esas tareas en la mañana y otras en la tarde”, refiere. Alba Ligia Alemán, otra integrante de la Asociación, agrega que gracias a esa labor tienen ingresos entre 400 y 500 córdobas por semana, los cuales los dividen en partes iguales.

Son un ejemplo

“Tenemos además un fondo. Antes no teníamos ese dinero, que ahora nos sirve para aportar en el cultivo, en la comunidad (conformada por 620 familias) y en los gastos del hogar. Hasta nos permite tener para una emergencia”, precisa.

Alemán, quien además es maestra y es  la única con una profesión en La Unión,  en ese sentido, destaca que apoyan al comedor infantil de La Tortuga.

“Les garantizamos la comida. También vendemos en la comunidad el excedente del cultivo y eso implica un ahorro porque ya no tiene que ir hasta Rivas (a unos 30 kilómetros de la zona) a comprar las hortalizas”, refiere.

La docena de tomate, en La Tortuga, cuesta 10 córdobas cuando en Managua  se cotiza hasta en 30 córdobas, en la  época cuando más abunda el producto.

Fermín Saballos, experto en agronegocios del Proyecto Triángulo del Sur, que impulsa la Fundación Centro Empresarial Pellas, resalta que el grupo es un “buen” ejemplo de perseverancia y de unión, tal lo dice el nombre de la Asociación.

“Nosotros las apoyamos en todo el proceso de producción de hortalizas y la parte de comercialización, fomentando tecnologías innovadoras como es la instalación de un invernadero o túnel con una capacidad de producción de 5,880 plántulas. Ellas han puesto su voluntad, sus ganas de mejorar de vida”, expone.

No dejan de soñar

Añade que además las han ayudado en la búsqueda de vínculos entre la iniciativa y los empresarios turísticos de la zona. “Por ejemplo se han visitado y se visitan a los empresarios en San Juan del Sur, se hace un pre venta, se levantan los pedidos, y después solo resta garantizarlos”,  subraya.

La venta de las hortalizas solo se hace, de momento, en San Juan del Sur.  “Tenemos siete clientes. La ventaja para ellos es que reciben un producto de calidad y un 20% más barato respecto al mercado nacional, porque en la transacción no hay intermediarios”,   sostiene  Saballos.

Las mujeres, por su parte, tienen un aumento en sus ingresos familiares del 70%. “La meta para el 2012 es que ellas mantengan el ritmo, mantengan los cultivos y aumenten su cartera de clientes”, resume el experto.

Algo que para Montiel y Alemán, será posible ya que tienen el empeño de aumentar la producción. “Estamos sembrando de todo un poco, el objetivo nuestro es que la Unión se fortalezca como microempresa y con el tiempo se agrande más”, puntualiza Alemán, la menos tímida del grupo.

La contribución 12,294.77 dólares es el costo total del proyecto de hortalizas de La Unión. 86% de ese total lo asumió la Fundación Centro Empresarial Pellas con apoyo de cooperantes. El resto lo aportó La Unión.

Cultivo escalonado
El experto en agronegocios del Proyecto Triángulo del Sur, Fermín Saballos, dice que la Asociación de Mujeres  Microempresarias La Unión han  aprendido a producir de manera escalonada.

“Queremos eso lo mantenga en el 2012. Queremos que tengan la responsabilidad de cumplir siempre con la demanda, que no les fallen a los clientes. Por eso cuentan con un plan de producción permanente y escalonado, en cuanto a siembra y comercialización”,  insiste.

El experto en agronegocios del Proyecto Triángulo del Sur, Fermín Saballos, dice que la Asociación de Mujeres  Microempresarias La Unión han  aprendido a producir de manera escalonada.
“Queremos eso lo mantenga en el 2012. Queremos que tengan la responsabilidad de cumplir siempre con la demanda, que no les fallen a los clientes. Por eso cuentan con un plan de producción permanente y escalonado, en cuanto a siembra y comercialización”,  insiste.