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Las panaderías de la capital siguen intranquilas. Ayer confirmaron que la harina de  trigo ruso es de poca ayuda ya que tienen que mezclarla con la de maíz para que el pan pueda crecer.

De lo contrario, queda pequeño, según concordaron.

Indicaron que el ahorro, en ese sentido, es relativo, porque se ven en la necesidad de comprar la harina a más de 830 córdobas.

A lo anterior agregaron el hecho de que  los costos de producción se han incrementado hasta en un 15% en el último mes, debido a las constantes alzas de los otros insumos que utiliza la industria.

A inicios de diciembre pasado, el gobierno anunció que el pan bajaría de precio en un 10% debido a que ya estaba en el mercado la harina proveniente del trigo ruso, la cual sería comercializada en 650 córdobas por quintal.

Pero “eso es una mentira, de que sirve que la harina de trigo ruso venga más barata si por otro lado te están sangrando, le suben 30 córdobas a la caja de manteca y 35 córdobas al quintal de azúcar, nosotros no bajamos los costos de producción y no podemos bajarle al precio del pan”, manifestó Martha Jaime Leal, propietaria de la panadería Leal.

Jaime Leal añadió que: “Más bien los 200 córdobas que nos estamos ahorrando por la compra de cada quintal de harina de trigo ruso, los estamos utilizando para nivelar las alzas en los otros insumos”.

Los panaderos consultados informaron que los consumidores ya se están quejando.

Sin embargo, el panadero Pedro José Medrano, encargado de ventas de la Repostería Vilma, aclaró que no pueden bajarle el valor del producto “porque a pesar de estar comprando harina más barata, los demás insumos se han incrementado considerablemente”, recalcó.