Gustavo Álvarez
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Una nueva normativa para el microcrédito, que determinará qué tipo de financiamiento será clasificado como tal, será publicada próximamente, anunció Antenor Rosales, Presidente del Banco Central de Nicaragua, BCN, quien a su vez destacó la importancia de las instituciones de microfinanzas en la economía nacional.

El funcionario señaló que la normativa ayudará a definir con más precisión lo que es un microcrédito, el cual no se determinará tanto por el monto, sino más bien el financiamiento que se otorgue sin exigirse tantas rigurosidades y formalismos, y si éste es pagado por la producción o los servicios que preste un micro, pequeño o mediano empresario.

Rosales explicó que sólo clasificarán como microcréditos los financiamientos que vayan destinados a impulsar la producción o los servicios. “Si un crédito es muy pequeño, pero es para consumo, no se va a considerar microcrédito; sólo aquel que produce o presta un servicio”, subrayó.

El presidente del BCN dijo que están terminando la normativa sobre el microcrédito, y que en los próximos 15 días será publicada en La Gaceta, por la parte de las autoridades reguladoras del crédito en Nicaragua.

Según los datos proporcionados por Rosales en su último informe sobre la economía del país, las instituciones de microfinanzas ofrecen una mayor cantidad de recursos para microcrédito que el Sistema Financiero Nacional (regulado); por lo que según él, no se puede obviar su importancia y se debe trabajar en fortalecerlas.

A diciembre de 2007, las instituciones de microfinanzas otorgaron un total de 218.5 millones de dólares al sector de las micro, pequeñas y medianas empresas, mientras que el Sistema Financiero Nacional destinó 184.6 millones de dólares al mismo segmento.

Sin embargo, Rosales también consideró que a las microfinancieras se les debe exigir que desarrollen una actividad que aporte al crecimiento nacional.

Adoptar medidas excepcionales
Dijo que las instituciones de microfinanzas deben incentivar el crédito productivo, “abriendo las puertas para que realmente se pueda producir en condiciones que permitan que los micro, pequeños y medianos productores se conviertan en agentes económicos activos y exitosos”.

“Obviamente, cuando se presenten circunstancias difíciles, se deben tomar medidas excepcionales para garantizar no el cobro en sí, sino el cobro para continuar produciendo, para seguir desarrollando actividades productivas y de servicio”, apuntó.

Recientemente, las instituciones de microfinanzas fueron blancos de protestas y ataques de algunos grupos de deudores en el norte del país, motivados por un discurso del presidente Daniel Ortega, que señaló a estas empresas de usureras y llamó a los clientes a protestar contra ellas.

Rosales enfatizó en que se debe apoyar la gestión de las microfinancieras, en la medida que están dirigidas a impulsar la producción, los servicios, el sector pecuario, la agricultura, entre otras actividades, que aportan al crecimiento de la economía nacional.

En su informe, el funcionario indicó que la cartera de préstamos de las microfinancieras aglutinadas en la Asociación de Instituciones de Microfinanzas, Asomif, representan el 10 por ciento del financiamiento de todo el Sistema Financiero Nacional.

Asimismo, el crédito promedio que otorgan las microfinancieras es de 590 dólares. Los montos más altos están en el sector agropecuario, que promedia los un mil 201.5 dólares. El financiamiento para consumo es cada vez menor, y actualmente es de 280 dólares en promedio.

Cae Zona Franca
En la misma comparecencia, el presidente del BCN se refirió al caso de la Zona Franca, que había crecido casi 19 por ciento el año pasado para esta fecha, y que en este período llegó a cerca del 8 por ciento, debido al cierre de varias empresas, lo que está generando más desempleo.

Añadió que aunque las exportaciones de este sector llegaron a 550 este año, lo que indica una subida en comparación con los 510 millones del año pasado, es un ritmo menor al que estaba experimentando antes, y es preocupante por la generación de empleo que el sector representa, porque el número de trabajadores cayó de más de 88 mil 700 en diciembre de 2007, a un poco más de 84 mil 500 a julio de este año.