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En el sector de las Micros, Pequeñas y Medianas Empresas, Mipyme, actualmente existen 200 casos de conflictos comerciales, cuyos empresarios no recurren a instancias alternas fuera del sistema judicial como los Centros de Arbitrajes para resolver sus diferencias. Esto es solo una muestra de que muy pocos utilizan este mecanismo de mediación.

En el país la mayoría recurre a la vía judicial. En el último año 4,339 casos comerciales ingresaron a los Juzgados Civiles de Managua, sin saber que por esta vía la resolución al conflicto podría durar hasta cinco años, frente a 15 casos para ser sometidos a un proceso de arbitraje entre el 2006 y 2011, que se puede dirimir en seis meses.

Lo anterior demuestra que el uso del arbitraje institucional en Nicaragua aún es incipiente. A esa conclusión llegó la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, a través del estudio “Práctica del arbitraje comercial en Nicaragua”, que presentó la consultora Elsy Marenco.

Celeridad y flexibilidad en el proceso
En este proceso las partes tienen la opción, bajo el marco de la Ley 540, de elegir voluntariamente y de forma privada sobre cualquier conflicto con ayuda de un árbitro, pues entre sus ventajas ofrece celeridad en el proceso y flexibilidad.

“El tiempo es el principal factor determinante, las condiciones jurídicas de infraestructura y recursos humanos ya están dadas”, refiere la autora del estudio.

“Es una ley que no ha sido promocionada, y por otro lado, la Ley de Arbitraje no contempla realmente acciones para la Micro y Mediana

Empresa, pareciera que fue formulada para dirimir conflictos entre las empresas grandes”, manifestó el presidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, Conimipyme, Gilberto Alcócer.

La percepción que existe sobre los costos por la utilización de estos servicios en los centros especializados sumado a la cultura legal entre abogados, jueces y usuarios que todavía no se apropian de este método constituye una barrera para su uso.

La ley existe desde 2005
Nicaragua fue uno de los últimos países en aprobar una Ley de Mediación y Arbitraje en el año 2005, en ese entonces se acreditaron 22 centros, cuatro de ellos autorizados por la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos, Dirac.