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  • EFE

Mientras el ministro nipón de Finanzas, Jun Azumi, instaba ayer a los países europeos a realizar “esfuerzos adicionales” para contener la crisis de deuda en la eurozona, la canciller alemana, Ángela Merkel se pronunciaba a favor de pensar en la creación de mecanismos de supervisión bancaria a escala europea y a medio plazo, y de dotar a las instituciones de la Unión Europea, UE, de un “mayor margen de actuación” de crisis.

“A mediano plazo tenemos que aclarar la cuestión de la supervisión bancaria y en qué medida ponemos los bancos de importancia sistémica, bajo un control específico”, dijo Merkel, en una breve comparecencia con el presidente de la Comisión Europea, CE, José Manuel Durao Barroso, previo a su reunión preparatoria para la próxima Cumbre de la UE.

El objetivo común debe ser “combinar medidas, a corto y mediano plazo”, indicó Durao Barroso, para lograr la necesaria “estabilidad e impulso al crecimiento”, lo que, según añadió la Canciller, son “las dos caras de una misma moneda”.

“Necesitamos más Europa, no menos Europa”, enfatizó la Canciller, mientras que el presidente de la CE insistía en que la vía para conseguirlo consistía no solo en “actuar de prisa”, sino también en “mirar más allá” de lo inmediato.

Japón atento

Durao Barroso hizo hincapié en la necesidad en que de la próxima Cumbre, del 28 y 29 de junio próximo, salgan “señales claras a los ciudadanos” de que “se está haciendo todo lo preciso” para lograr el objetivo de la estabilidad y la consolidación presupuestaria frente a la crisis. “El pacto fiscal es un paso, pero no el único, puesto que a mediano y largo plazo habrá que dar otros”, remarcó la Canciller, quien utilizó el término “mecanismos de supervisión bancaria”, mientras que Barroso hablaba directamente de incluir la “unión bancaria” como objetivo a mediano plazo. Entre tanto, en Tokio el ministro de Finanzas sostenía que están vigilando de cerca la situación en Grecia y España.

Al mismo tiempo comentaba que confía en que durante la próxima reunión del G-20, que tendrá lugar en México el 18 y 19 de junio próximo, los líderes mundiales acometan “decisiones políticas” cruciales para mejorar la situación económica global en la que detalló que Japón tendrá un papel clave.