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Muchas de las tierras agrícolas de El Castillo, donde antes sembraban granos básicos, poco a poco están siendo dedicadas exclusivamente al cacao.

Expertos locales han determinado que ese es el cultivo que más le conviene a la zona eminentemente forestal, y donde las fuentes de empleo son mínimas, al punto que su gente históricamente ha tenido como opciones emigrar a Costa Rica, pescar, criar animales de corral y derribar el bosque para cultivar granos básicos, para el autoconsumo, para la venta, e incluso el trueque.

Eso lo vivió Elida Reyes, habitante de la comunidad Buena Vista, quien junto con su esposo pasó penurias en territorio tico, donde encontró trabajo como cocinera en una hacienda en la cual su marido se dedicaba a las labores del campo.

Pero luego tomaron la decisión de regresar y buscar cómo subsistir en El Castillo, justamente cuando el Instituto para el Desarrollo y la Democracia, Ipade, trabajaba en 2002 en la promoción de un cultivo idóneo para el lugar: el cacao.

Se “aventaron” con una manzana y ahora tienen cuatro, además reciben beneficios extras porque se están dando cuenta que este cultivo atrae.

Ricardo Godoy Cross, coordinador del Ipade en Río San Juan, expresa que el organismo impulsa el cultivo del cacao desde 1998, el cual tomó fuerza a partir de 2002 con apoyo de la cooperación austríaca. En ese entonces, se identificaron a 200 familias de diez comunidades del sector de Boca de Sábalos.

Manejo es agroforestal

El principal objetivo era cambiar la perspectiva de los lugareños para frenar el avance de la frontera agrícola, ya que en su mayoría provienen de zonas productoras como Chontales, Nueva Guinea, Boaco y El Rama, y su visión es agropecuaria.

“Ellos acostumbraban tumbar el bosque, quemar y cultivar granos básicos”, apunta Godoy. De modo que cuando el suelo topaba su vida útil convertían esas áreas en potreros y repetían el ejercicio en otro punto y así iban arrasando el bosque.

“Fue muy difícil el cambio porque las familias son cortoplacistas y ese cultivo tarda tres años en dar frutos”, manifiesta Godoy.

Siete años después, entre El Castillo y San Carlos suman 700 manzanas dedicadas a sembrar cacao bajo un sistema de manejo agroforestal; es decir, que combinan este cultivo que para crecer necesita de sombra, con árboles forestales y frutales a los que también le sacan provecho.

Las especies más utilizadas para sombra temporal son el chagüite y el gandul; y para sombra permanente plantan laurel negro, guapinol, cedro real y guayabo coral.

De esa manera también reforestan las zonas que a lo mejor ya dedicaban a potreros. En total se contabilizan 500 productores beneficiarios agrupados en cooperativas que funcionan para acopiar el producto y vender volúmenes.

En las comunidades de El Castillo, por ejemplo, se concentra la producción en 416 manzanas a un rendimiento promedio de siete quintales por manzana.

Venden a empresa alemana

La mayoría de agricultores están organizados en la Cooperativa de Productores de Cacao Familias Unidas de El Castillo, Coprocafuc, y hay otros que ya trabajan en conformar otra asociación.

Don Ambrosio González Cano, presidente de Coprocafuc, explica que se formalizaron en 2009 con 68 socios, y actualmente aglutinan a 147.

El producto lo venden en babas en el mercado local y también tienen nexos en el extranjero por medio de contactos como la empresa alemana Ritter Sport, que tiene presencia en Matagalpa, que acopia y exporta el producto.

“Nos va bastante bien en el negocio”, dice el productor, tras referir que comenzaron cosechando nueve quintales y este año proyectan alcanzar los 1,800.

“Ahora los productores están más interesados en el cacao que en cualquier otra cosa… Con la experiencia de estos dos años los agricultores están viendo que reciben más recursos, y además es todo el año, no así como con los granos básicos que son temporales o al año. El cacao pasa dando todo el año, y tiene una durabilidad de 20 a 30 años produciendo”, afirma con tono de satisfacción don Ambrosio.

Aunque la gente no deja de cultivar granos, Godoy valora como positivo el hecho de que los lugareños también se dediquen a trabajar toda la cadena de valor del cacao.

Por eso es probable que quien visite esa privilegiada zona, no se vaya sin beberse una taza de chocolate caliente o bien degustar la variedad de chocolates que los ofertan a precios desde C$2.

Hershey´s cliente meta

Los productores de chocolate de El Castillo están apuntando alto ya que tienen como meta a mediano plazo, conquistar como cliente a la famosa chocolatería Hershey´s, con la que comenzaron pláticas que podrían concretarse, en tanto se complete la transición de producción convencional a orgánico, que es el requisito que les permitirá obtener la certificación de Rainforest Alliance y de Bio Latina.

Ricardo Godoy Cross, coordinador del Ipade en Río San Juan, estima que en el plazo de un año la mayoría de los productores de la zona podrían estar listos para recibir ambos avales.

Godoy, además expone que han recibido apoyo de los especialistas de Hershey´s sobre la calidad del cacao que requieren, y que han estado experimentado y enviando pruebas a Estados Unidos para su análisis.

Explica que Hershey´s está interesado en el producto de El Castillo para elaborar un chocolate especial.

El tour

Desde hace cuatro meses, se ofrece en la zona el Tour del Chocolate con apoyo de Fundación del Río. Este consiste en llevar a los turistas a conocer toda la cadena de producción del cacao hasta que se convierte en el tentador manjar.

Por 50 dólares durante un día y una noche, una persona puede recorrer dos fincas, una en La Quesada y otra en Buena Vista, y terminar el paseo preparando un chocolate que luego podrá llevarse a casa.