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Un equipo de END cotejó y levantó datos de lo que ocurre en las casas de empeño que operan en Managua y Masaya. Se visitó una joyería que valoró dos anillos matrimoniales de oro de 14 kilates en 150 dólares o su equivalente en córdobas, de 3,532.50, con un peso de 5.1 gramos.

Las mismas prendas fueron llevadas a las casas de empeño, que ofrecieron hasta 2,332 córdobas, aproximadamente un 20% menor del valor real; fue el precio más alto con una tasa de interés de 260 córdobas a pagarse en un plazo de treinta días.

El recorrido de END

Al ingresar a una casa de empeño ubicada en Bello Horizonte, ocupé el número seis en la lista de espera. En un pequeño cuarto cerrado con verjas y portón de metal, coincidí con unas 12 personas.

Una joven de lentes, short corto, camisola y chinelas, entrega pieza por pieza a una moderna computadora negra, y se retira del lugar. Es mi turno, llevo conmigo el saquito rojo con los dos anillos de matrimonio. Le consulto a la dependienta del lugar el peso y valor de la prenda que quiero dejar en empeño y los requisitos para obtener el préstamo. Únicamente exigen la cédula.

Me pregunta por el kilataje de los anillos, me explica que tendrá que valorarlos; los coloca sobre una mesita de vidrio con una luz y me dice que es un metal de ocho kilates. Me sorprendí, pero lo disimulé. Luego raspó la prenda y le aplicó un líquido

Por ambas prendas me ofrecieron 1,867 córdobas a pagar la deuda a un plazo de treinta días, con un interés de 196 córdobas, equivalente al 6.2 por ciento de la deuda.

Al cotizar las prendas en una segunda casa de empeño en el barrio Primero de Mayo, recibí una mejor oferta, no sin antes de que las prendas también fueran raspadas. Allí me advirtieron que si seguía cotizando la prenda de oro en otras casas de empeño, el artículo perdería peso.

Pero sin necesidad de seguir el recorrido, en esta casa de empeño los mismos anillos que pesaron 5.1 gramos en la joyería, allí pesaron 4.7 gramos.

Ofrecieron 2,030 córdobas al plazo de un mes, con un interés de 203 córdobas, o sea un interés del 10% sobre la deuda.

En una tercera casa de empeño en Masaya, la oferta fue similar. Después de limar las prendas y aplicarles un líquido, ofreció 2,332 con un interés de 260 córdobas, con plazo a pagarse en treinta días, equivalente al 9 por ciento de la deuda.

Después las venden al triple

En todas las casas de empeño encontré una regla general. Después de treinta días de vencido el plazo para retirar la prenda, si el cliente no logra cancelar la deuda tiene la opción de pagar el interés mensual “el tiempo que usted quiera”.

Pero si usted paga al día sus cuotas y se atrasa con la última, tiene un plazo de sesenta días para que el contrato se venza y ese artículo pase inmediatamente a la vitrina.

Los artículos que llegan a la vitrina finalmente se ofrecen al público a precios que triplican lo que el dueño original logró cuando lo llevó a la casa de empeño.

Eso ocurrió con una cámara fotográfica digital que Jairo Zapata, un joven que habita en la Colonia Primero de Mayo, empeñó por 1,300 córdobas y la perdió, pero aún así la necesidad lo empujó a él y su familia a seguir haciendo uso de este servicio de préstamo.

Desde hace casi un año, Zapata le paga a la casa de empeño de Bello Horizonte una cuota mensual de 130 córdobas. ¿Cómo has hecho para no perder la prenda? “Renové el contrato y mensual pago el interés de 130 córdobas, mientras pague el interés no pierdo la prenda”, confiesa.

¿Es primera vez que empeñas una prenda? “No, otras veces he empeñado nintendos, dvd, y siempre las recupero, pero una vez perdí una cámara digital marca Samsung. La empeñé por una deuda de 1,300 córdobas, después volvimos y en una vitrina estaba con un precio de siete mil córdobas; la memoria, la bolsa y los cables se vendían por aparte”.

Durante el recorrido, END comprobó que además de prendas de oro, plata y artículos electrodomésticos, se aceptan en empeño vehículos automotores, motocicletas, artículos musicales como guitarras y pianos. Para los vehículos los requisitos incluyen emisión de gases, circulación actualizada del automotor y no mayores de cinco años de fabricación. Para las motocicletas el máximo a prestar es de 200 dólares.

Qué dicen los representantes de las casas de empeño

El Nuevo Diario consultó a la central de la Casa de Empeños Prisa, que según una volante membretada tiene aproximadamente 24 sucursales en todo el país. La responsable de Relaciones Públicas de este negocio, Alicia Hurtado, se mostró atenta a nuestra solicitud. De entrada negó que en este negocio se raspen las prendas de oro para cotejar su kilataje. Explicó que el mecanismo que se realiza en todas las casas de empeño es limar y aplicar el ácido que dará el kilataje.

Indicó que aproximadamente el seis por ciento de su clientela es la que pierde la prenda, y ese oro es exportado a Estados Unidos para ser fundido, y se le aplica una prueba de pureza.

Por su parte Salvador Augusto, representante de la Casa de Empeño Rafla, refirió que no podría atendernos sino hasta la semana siguiente, aunque no confirmó ni negó los señalamientos que se han hecho en relación a los métodos que utilizan para valorar las prendas de oro.

Aseguró que cuentan con un joyero de más de treinta años de experiencia, con el que cotejan el kilataje de las prendas, y que son muy pocas las quejas que reciben de clientes inconformes con los mecanismos para medir el oro.

Es una estafa

La propietaria de la Joyería Karen, Aminta Hurtado, cuyo negocio está ubicado en Bello Horizonte, asegura que ha sido testigo de los múltiples engaños por parte de las casas de empeño a las personas que acuden a ellas con sus prendas de oro.

Hurtado incluso señala a este tipo de negocios, de desprestigiar al gremio de joyeros, porque le dicen a la gente que las prendas que llevan a empeñar no tienen el kilataje que el usuario pagó.

“Utilizan ácidos más bajos para dar la impresión al cliente de que su oro es de menor kilataje, eso no se hace”, indica Hurtado, quien explicó que la diferencia en el precio de una prenda de 14 kilates con una de 8 kilates anda por aproximadamente 8 dólares el gramo.

“Jamás se raspa la prenda de oro para comprobar el kilataje, eso merma la prenda, ese oro les queda a ellos”, insiste.

En esta joyería se pueden escuchar muchas historias donde los perdedores siempre serán los clientes que acuden a las casas de empeño con sus prendas de oro.

 

Tabla de precios en casas de empeño:

Kilates     Precio por gramo

8             389

10          486

12          586

14          680

18          875

Leyes que rigen actividad

Por ser sociedades mercantiles y personas jurídicas como tales, las casas de empeño, según el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez, solamente pueden ser reguladas en base al Código de Comercio de Nicaragua, o por la Ley 176, Reguladora de Préstamos entre particulares.

“Esos son los dos instrumentos que realmente existen para regular transacciones que se desarrollen con terceros por parte de las casas de empeño”, dijo el diputado sandinista.

El legislador argumentó que nunca se ha contemplado aprobar una iniciativa específica para estos negocios, porque sería “estar regulando en base a cada actividad económica”.

“Hay diferentes tipos de entidades mercantiles que desarrollan crédito. Casas de empeños, los prestamistas directos, instituciones mucho más desarrolladas de arrendamiento financiero; este tipo de relaciones entre particulares está regulado por la Ley Reguladora de Préstamos entre Particulares, y en su carácter de sociedades mercantiles por el Código de Comercio”, enfatizó el parlamentario.

De la Ley 176 rescatamos el siguiente articulado, que puede ser de su interés.

Artículo 2.- El interés máximo con que se pueden pactar los préstamos entre particulares objeto de esta ley, será el interés más alto que cobren los bancos comerciales autorizados en el país en la fecha de la contratación del préstamo, más un porcentaje adicional no mayor al 50% de dicha tasa.

Artículo 3.- Se considera autor del delito de usura a la persona que exigiere de sus deudores, en cualquier forma, un tipo de interés superior al establecido en el artículo anterior.

Artículo 4.- Los intereses deberán ser cobrados sobre los saldos del monto prestado, y los moratorios no podrán exceder del 25% de lo pactado originalmente. Los intereses no podrán se capitalizados.

“De acuerdo con esto, el cliente paga un costo del 10.5% mensual, la tasa de interés corriente mensual es actualmente del 1.04%, el resto son gastos administrativos y de custodia”, advirtió Alicia Hurtado, de la casa de empeño Prisa.