•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Cuando ocurre una situación que se convierte en un evento con consecuencias que generan lesiones o pérdidas materiales cuantiosas, es importante entender cuáles son las causas raíces que están detrás.

No solamente estamos en la obligación de investigar, sino también analizar sus causas y factores que contribuyeron evitar su repetición y, asimismo, divulgar las lecciones aprendidas.

Como ejemplo, si ya ocurrió un caso en el cual una caja cayó una vez desde un estante y no hubo consecuencias, se puede decir que fue un evento no planeado, --suponiendo que no causó lesiones a nadie--. No obstante, no podemos decir que sea un “accidente” puesto que solamente cuando no tenemos control sobre las causas raíces, -lo cual en este caso veremos que sí lo tenemos- es que podemos calificar al evento como un verdadero “accidente”.

El 96% de las causas raíces de estas situaciones que profesionalmente deben denominarse “incidente” y no accidente, tienen su origen en acciones humanas que fueron efectuadas probablemente con negligencia, falta de previsión, pobres procedimientos de trabajo, prácticas operativas contraproducentes, ausencia de un entrenamiento --o inadecuado--; poco involucramiento o interés de la gerencia, falta de o inapropiada supervisión, entre otras.

No obstante, no hay incidente donde las acciones u omisiones de la gerencia general y/o gerencias funcionales no tengan una correlación con los resultados; entre estas podemos encontrar como causas: el no imponer firmemente las reglas de trabajo, la falta de liderazgo efectivo en seguridad, el proceso de adquisición de equipo con diseños o métodos de operación inseguros, etc., hacen que se pueda tener la receta perfecta para un incidente serio.

También cuando las empresas omiten calibrar la opinión de su personal mediante encuestas de percepción de seguridad, entonces se vive en un estado de ceguera en el cual no existe retroalimentación válida sobre la efectividad de las acciones correctivas o preventivas a formularse. Se vive entonces en una permanente crisis; se dispara en la oscuridad sin conocer dónde está el objetivo.

Este tipo de incertidumbre es buscada más a propósito que en forma inconsciente, puesto que se piensa que a veces es mejor no tener que lidiar directamente con retos en los cuales se hace necesario un cambio radical en la cultura, en relevar a un liderazgo ficticio por uno verdaderamente transformacional, y no promover la continuación de prácticas basadas en incentivos no vinculados efectivamente a la seguridad, o en las medidas vacías en que se han convertido ciertas evaluaciones de clima organizacional. La Seguridad es un objetivo en sí mismo y no debe ser subalterno de ningún otro sistema gerencial. Entender la cadena de causación de un incidente implica tener el valor de ver nuestra propia foto desde todos los ángulos, y el alineamiento que el personal percibe entre lo que decimos y lo que hacemos, ya que el estilo de liderazgo más efectivo, -hoy y siempre-, es el que está basado en el ejemplo.

 

Email: noalosaccidentes@gmail.com

Twitter: @carflom

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus