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  • Tomado de La Prensa de Honduras

Los productores de leche de Honduras y Nicaragua tienen cierto recelo con los beneficios que podrían obtener del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, que entraría en vigencia en 2013, ya que éste frenaría el crecimiento del sector debido a la precaria situación por la que atraviesan y a la desventaja que tienen al competir con sus pares europeos.

Los productores de lácteos de ambos países han manifestado que ese destino comercial de más de 500 millones de consumidores no les es atractivo porque consideran que es proteccionista y competitivo.

Según los productores hondureños, de las cuotas asignadas a la región se estableció que Honduras exportaría unas 500 toneladas métricas de queso maduro sin pagar arancel, con un crecimiento de 25 toneladas después del primer año. Mientras, la importación de leche en polvo desde el viejo continente sería de 400 toneladas métricas, con un incremento anual de 20%, y a 10 años pasaría a 600 toneladas.

Jorge Handal, representante de la Asociación de Agricultores y Ganaderos Sula, AGAS, aseguró que debido a la poca producción que existe en ese país y la invasión de leche en polvo desde el extranjero “habría sido mejor que excluyeran al sector lácteo del Acuerdo con Europa. El sector lechero ha sido sacrificado y por eso tenderá a desaparecer”, sentenció.

Grandes asimetrías

Actualmente, la producción de leche en Honduras asciende a unos 400 mil litros diarios y cuando no se puede cubrir la demanda, las plantas procesadoras importan el producto a un arancel de un 5%, pero al ponerse en vigencia el acuerdo, el mercado se vería invadido con leche en polvo de Europa “dañando enormemente al sector”, porque las procesadoras adquirirían el producto exterior más barato, señaló Handal.

“Creemos que ese acuerdo será un daño”. A partir de la entrada en vigencia, si el Gobierno no toma medidas en dos años no habrá producción de leche y nos tocará importar toda la leche, y allí sí los precios van a ser más altos para el consumidor final”, advirtió Handal.

El problema de los lecheros hondureños también es compartido por los nicaragüenses. El presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo, Canislac, Wilmer Fernández, señaló recientemente que también hubieran preferido quedar fuera de las negociaciones.

Apuntó que hasta el momento ningún país de Centroamérica está listo para cumplir con el sistema de trazabilidad que exige Europa, por lo cual “difícilmente, en corto y mediano plazo podremos entrar con el queso fresco a la Unión Europea”, indicó.

Lo negociado

En el marco del AdA, la UE abrió su mercado a unas 3,000 toneladas de queso fresco, pero a cambio Centroamérica deberá importar leche en polvo que los productores de leche nicaragüense ven como una amenaza, ya que la cuota que se acordó para el istmo no la negoció el sector privado sino el Estado.