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En su Tercer Informe de Coyuntura Económica del 2012 publicado hace dos semanas, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, proyectó en su escenario base que nuestra economía crecería 3 ½ por ciento este año y 4 por ciento en promedio en el 2013-14. Aparte de que estas tasas de crecimiento, aunque favorables, no llenan las necesidades económicas y sociales de los nicaragüenses, Funides señaló que las proyecciones están sujetas a un alto grado de riesgo, ya que la economía se está desenvolviendo en un entorno externo muy difícil y volátil. Funides también presentó un escenario alternativo donde el crecimiento podría bajar al 2 por ciento en el 2013-14. En esta oportunidad quisiera abordar estos riesgos y su impacto en la economía.

Los riesgos que más preocupan en la actualidad son la intensificación de la crisis financiera de la Zona Euro; la posibilidad de una fuerte contracción fiscal en los Estados Unidos a comienzos del 2013; y la posibilidad de un cambio en la política de apoyo externo de Venezuela.

Una intensificación de la crisis financiera de la Zona Euro acentuaría y alargaría la recesión económica que actualmente padece esta región. A pesar de su lejanía geográfica, esta situación nos afectaría, primero porque el 12 por ciento de nuestras exportaciones de mercancías se destina a Europa, y segundo porque bajaría el crecimiento de los Estados Unidos que es nuestro principal socio comercial. A este país se destinan el 29 por ciento de nuestras exportaciones de mercancías y la mayoría de las exportaciones de las zonas francas radicadas en nuestro país.

Los Estados Unidos experimentarían una fuerte contracción fiscal a comienzos del 2013 si el Congreso de ese país no prolonga los recortes impositivos de la administración Bush y anula los recortes automáticos de gastos que se llevarían a cabo. El Fondo Monetario Internacional estima que si el Congreso estadounidense no actúa para evitar dicha contracción, el crecimiento de la economía estadounidense podría estancarse en el 2013. Por su parte, los analistas de la oficina del presupuesto del congreso opinan que la economía podría entrar en una leve recesión.

Los efectos directos ya sea de una intensificación de la crisis financiera de la Zona Euro y/o de un estancamiento económico en los Estados Unidos se darían mediante 1) una reducción (o, dependiendo de la intensidad de los choques una caída) en el crecimiento de nuestras exportaciones a esos países; 2) menores precios de las exportaciones; y 3) menores remesas, crédito externo, e inversión extranjera. Además, tendría efectos indirectos, ya que también afectaría el crecimiento del resto de Centroamérica, destino del 19 por ciento de nuestras exportaciones.

Un cambio en la política de apoyo externo de Venezuela también tendría efectos adversos en nuestro crecimiento, ya que como indicamos en un informe anterior, las relaciones económicas de Nicaragua con Venezuela han aumentado considerablemente desde el 2007. El año pasado, la cooperación financiera de Venezuela alcanzó 7.7 por ciento del PIB (equivalente al 40 por ciento de los impuestos). Por lo tanto, una reducción en la ayuda de ese país a Nicaragua, afectaría significativamente el consumo de los sectores favorecidos por la ayuda y el crecimiento económico.

Funides no presenta estos riesgos por ser pesimista o alarmista, sino más bien para enfatizar que los nicaragüenses debemos por una parte seguir muy de cerca lo que pasa afuera y por la otra fortalecernos para crecer más y ser menos vulnerables al exterior.

Para ello debemos ser más productivos, invertir y ahorrar más, lo que requiere, además del esfuerzo personal, políticas públicas que apoyen estos objetivos. Entre estas políticas Funides ha venido destacando el fortalecimiento de la institucionalidad, mejorar la calidad de la educación básica, y ampliar la infraestructura de apoyo a la producción y la comercialización.