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  • EFE

El año nuevo judío, o Rosh Hashaná, se inicia esta noche con la perspectiva de una fuerte subida de precios y la incertidumbre de si el año hebreo 5773 (2012-2013) será de guerra o de paz, tras las amenazas de Israel de atacar Irán para impedir que consiga armas nucleares.

Los israelíes judíos, que rondan los 6 millones, deberán comer durante la festividad muchas manzanas empapadas en miel como símbolo de buenos deseos para el año que viene, pues los próximos meses se prevén inestables tanto en el plano económico como en el político.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se encuentra sometido a grandes presiones por las agencias internacionales de riesgo para que mantenga la credibilidad fiscal de la que hasta ahora ha gozado el país, en medio de la crisis mundial y en momentos en que la economía decrece y los ingresos tributarios son cada vez menores.

"Es duro (..) impuestos y más impuestos. La verdad es que es preocupante y la pregunta que nos hacemos es si es necesario", dijo hoy a Efe Elior Vardi, un joven de 22 años vecino de Jerusalén.

Pese a haber adoptado algunas medidas destinadas a paliar la falta de liquidez en las arcas públicas, como el aumento del IVA al 17 por ciento y una subida de impuestos, Netanyahu no ha logrado afianzar unos presupuestos que podrían hacer caer a su Ejecutivo.

Y es que dos de sus cinco socios de la coalición de Gobierno se han opuesto a su plan de austeridad y podrían precipitar la celebración de elecciones anticipadas.

 El gobernador del Banco de Israel, Stanley Fischer, vaticina en una entrevista a la revista económica "The Marker" que, si el Gobierno no logra pasar los presupuestos de 2013 en octubre, el país debería ir a las urnas para despejar la incertidumbre.

A pesar de que Israel tiene previsto un crecimiento para 2012 del 3,2 %, se encuentra en un proceso de desaceleración respecto a años anteriores, en parte debido a que el 40 % de su economía se basa en las exportaciones, que se resienten por la crisis en Europa (su principal mercado) y Estados Unidos.

A ello se ha sumado una subida en los carburantes y la harina, que tiran hacia arriba de todos los precios en el mercado. El Índice de Precios al Consumo (IPC) del mes de agosto subió un 1 % y se prevé que, al concluir la festividad, repunte en septiembre y octubre.

Cerca de la mitad de los israelíes judíos se sienten inseguros sobre su situación económica, según un reciente estudio realizado por el Instituto Demográfico y la Universidad de Tel Aviv.