•   Ginebra  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La volatilidad de los precios de las materias primas, incluido el petróleo, es el resultado de la subordinación del sistema productivo al sistema financiero, lo que los expertos llaman "financiarización" de la economía.
       
Así lo subrayó hoy la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo, UNCTAD, en un documento en el que se rechaza buscar en la "economía real" la causa de esta volatilidad que tanto influye en las economías de los países productores y consumidores.
       
"Pese a las crecientes evidencias sobre la influencia desestabilizadora que emana de los mercados financieros, las explicaciones en torno a la economía real siguen dominando el debate", criticó el director de la UNCTAD, Heiner Flassbeck.
       
Flassbeck señaló que aún no se reconoce de manera generalizada que la demanda de los inversores financieros en los mercados de materias primas ha sido masiva en la última década.
       
"Por supuesto que el suministro y los vaivenes en la demanda pueden mover todavía los precios una y otra vez, pero los volúmenes de derivados que se intercambian en los mercados de materias primas son actualmente entre 20 y 30 veces superiores a la producción física", expuso el director de la UNCTAD.
       
El efecto, agregó, es que "la influencia de los mercados financieros ha transformado esos mercados reales en  financieros, lo que debería suscitar una respuesta política y regulatoria sólida y rápida".
 
"El gran problema es que todavía hay mucha gente que vive en la negación con respecto a este fenómeno", lamentó Flassbeck, que insistió en la necesidad de que los gobernantes tomen conciencia de un problema que en última instancia afecta al ciudadano de a pie.
       
Según los datos de la UNCTAD, los activos gestionados por los inversores en materias primas o sus derivados pasó de menos de 10,000 millones de dólares a finales del siglo XX a una cifra récord de 450,000 millones a mediados del año pasado.