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Ver infografía: España justo encima del nivel especulativo

La calificación que hace Standard & Poor's sobre la deuda soberana de España, lejos de inquietar a la eurozona, es desestimada por países como Alemania.

En días recientes la agencia de calificación rebajó la nota de la deuda soberana española en dos escalones (de BBB+ a BBB-), lo que supone situarla al borde de bono basura.

Sin embargo el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, consideró hoy en Tokio que la decisión de Standard & Poor's ha sido un "error" fruto de unas expectativas "incorrectas".

Schäuble apuntó a que S&P ignoró los tiempos que necesita el proceso europeo al rebajar la calificación de la deuda soberana española en dos escalones, lo que consideró un "malentendido".

Por su parte la Comisión Europea, CE, ha subrayado que España está aplicando importantes reformas estructurales y que el saneamiento de sus bancos va por el buen camino, evitando referirse directamente a lo expuesto por Standard & Poor's.

"No tenemos comentarios sobre la decisión de esta agencia de calificación", dijo el portavoz económico de la CE, Simon O'Connor, días atrás.

Madrid sorprendido

Entre tanto el Gobierno español, se mostró sorprendido por la decisión de la agencia, según resaltó su secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, quien también expresó su confianza en que se reconsidere una vez se vayan cumpliendo los objetivos marcados.


El ministro de Economía y Competitividad de España, Luis de Guindos, sin embargo manifestó por su parte que: "Las agencias de calificación siempre van por detrás de los mercados".

"El Gobierno español no se va a mover en función de lo que hagan las agencias", remarcó. Eso a pesar de que el Fondo Monetario Internacional, FMI, revela en sus recientes previsiones que la economía española será la segunda con peor evolución de las 185 de todo el mundo el año próximo.

S&P explica su decisión en el agravamiento de la crisis económica, que está limitando las opciones del Gobierno español; el aumento del desempleo y las restricciones presupuestarias, que pueden contribuir a un aumento de las fricciones entre Madrid y los gobiernos regionales.

La agencia también señala las dudas sobre la determinación de los gobiernos de la zona euro a mutualizar los costes de la recapitalización de los bancos españoles en apuros, y apunta a una "falta de una dirección clara en la política de la zona euro".

Por otro lado considera que la capacidad de las instituciones políticas españolas para afrontar los importantes retos que plantea la crisis “está declinando".


Presupuestos y elecciones

En primer lugar, apunta a que las tensiones presupuestarias y próxima celebración de tres elecciones regionales están haciendo aumentar las tensiones entre los gobiernos central y autonómicos, lo que "probablemente limitará las opciones políticas del Gobierno central".

También recuerda que España sufre una recesión severa que, en su opinión, va a peor (prevé que el PIB caiga este año el 1.8 % y el 1.4 % en 2013), por lo que espera una contracción aún mayor del consumo y la inversión, tanto en el sector público como en el privado.

Agrega que, si bien las exportaciones están aumentando significativamente en los últimos años, de forma que en julio se registró el primer superávit por cuenta corriente desde agosto de 1998, no pueden compensar el impacto que la crisis interna tiene en el empleo y los ingresos fiscales del Gobierno.

La agencia de calificación añade, por otra parte, que las respuestas de las autoridades políticas monetarias de la zona euro desde el desencadenamiento de la crisis en 2008 "no han sido efectivas" en contrarrestar la dificultad de acceso al crédito en amplias partes del sector privado de la economía española.

Si bien recuerda el relativo alto precio del crédito, afirma que "la escasez del crédito es un problema aún mayor que su coste".

“Demasido optimistas", dice S&P


En ese contexto recuerda los datos del Banco de España, según los cuales los préstamos a empresas domésticas no financieras han caído 161, 000 millones de euros desde el final de 2008 hasta agosto de 2012.

Standard & Poor's subraya además que los Presupuestos Generales del Estado para 2013 están basado en asunciones "ampliamente optimistas", ya que sus objetivos fiscales serán "probablemente" afectados negativamente por el previsto declive del empleo y por la revalorización de las pensiones antes de finales de año y su aumento en 2013.

La agencia de calificación dice que para cumplir los objetivos de déficit de 2012 y 2013 harán falta nuevas medidas de consolidación fiscal, lo que a su vez "podría ampliar la recesión", sobre todo si las políticas de la zona euro no consiguen mejorar las condiciones de financiación de la economía y estabilizar la demanda doméstica.

S&P sostiene además a que las "dudas" del Gobierno español a la hora de solicitar un programa formal de asistencia a la zona euro, que reduciría significativamente los costes de financiación de la deuda soberana, tienen el potencial de agravar los riesgos para la calificación de España.