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Gero Vaagt alista maletas y acepta estar melancólico. El representante en Nicaragua de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) concluirá esta semana una misión de cuatro años y se prepara para seguir su labor en República Dominicana.

En los últimos días en Nicaragua, sin embargo, Vaagt ha viajado a diferentes lugares, clausurando o bien inaugurando nuevos proyectos que su sucesor deberá continuar.

Antes de su partida, acompañará a un grupo de embajadores que visitará Nicaragua para ver el trabajo efectuado en el campo y analizar los esfuerzos realizados por el Gobierno en relación al tema de la seguridad alimentaria.

En esta entrevista con El Nuevo Diario, Vaagt habla de los proyectos ejecutados durante su administración y da sus consideraciones sobre el trabajo agropecuario que debe realizar Nicaragua.

¿Durante su estadía en Nicaragua, cuáles fueron los principales retos que enfrentó?

Con el tema de sostenibilidad y aprendizaje. Al iniciar la jornada del Día Mundial de la Alimentación, en mi intervención mencioné que el motor de la economía de Nicaragua es el sector agropecuario. Y estamos notando que ha avanzado mucho, en el sector ganadero y en el de granos básicos. Pero debemos de mantener esto en una forma sostenible y buscar la forma en que los agricultores, principalmente pequeños y medianos, acepten y apliquen las nuevas tecnologías, eso lo veo como un reto nuestro.

La FAO destina el 40% de su presupuesto al trabajo con las cooperativas. ¿Cómo han avanzado en ese aspecto?

Hasta el momento estamos trabajando y manteniendo el contacto con las cooperativas y asociaciones. Pero eso es un proceso que requiere de un acompañamiento de tres a cinco años. Y ahí regreso al punto inicial. El tema de la sostenibilidad de nuestros esfuerzos.

¿En Nicaragua, en este período de su estadía, cuáles fueron los principales proyectos que encabezó la FAO?

El tema de educación y formación de los agricultores, planificación, organización y el marco de los proyectos muchas veces no coinciden. Yo he tratado de conseguir fondos en las mismas áreas para dar continuidad a los proyectos. Por ejemplo, en la zona de la Región Autónoma Atlántico Norte hemos trabajado exitosamente, en la zona del Triángulo Minero, y todavía estamos trabajando en esta zona. Hemos introducido la producción de plátano, y la producción crece y el consumo crece también. Introdujimos el tema de bancos de semillas y hemos trabajado con diferentes fondos. Veo como reto lograr que nuestros esfuerzos sean aceptados por los proyectos y por las personas.

Tenemos un proyecto que quisiera mencionar y es el proyecto vinculado con la agricultura urbana y peri-urbana, que el Gobierno asumió como Bono de Patio. En este proyecto recibimos de una forma inmediata una apropiación de parte de los beneficiarios. Eso me da la confianza que ese proyecto, a pesar de que tiene poco de haberse implementado, dos años y medio, es un proyecto que va a continuar, pues las alcaldías se han comprometido y han dado mucho apoyo y las personas están contentas.

¿Bajo su dirección, cuál fue el monto total de lo ejecutado en estos cuatro años y medio?

En los cuatro años y medio hemos crecido como organización. Cuando llegué a Nicaragua, éramos unas 40 personas y ahora somos 130, somos casi la agencia más grande del Sistema de Naciones Unidas. Y hemos crecido en cada año en inversiones.

En este momento la FAO maneja proyectos por un valor de US$22 millones, algunos proyectos van hasta final de este año, otros hasta 2013 y otros más hasta final del 2014. Y de estos US$22 millones, estamos invirtiendo en el trabajo con las cooperativas el 40%.

¿Quedan temas pendientes por ejecutar ahora que usted se va?, ¿y cuáles serían esos pendientes?

Un tema que hemos siempre destacado y que ahora estamos trabajando con el Ministerio Agropecuario Forestal y con el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria, es el tema del fortalecimiento de la productividad, algo que también interesa a la Presidencia de la República, pues nos ha solicitado trabajar en ese aspecto.

Otro tema que considero se debe seguir trabajando es la búsqueda de inversiones estratégicas. En Nicaragua se nota la expansión de cultivos como la caña y el maní, estos rubros hay que fortalecerlos como rubros de exportaciones. Pero también, desde mi punto de vista, el Gobierno de Nicaragua y el sector privado deben buscar la manera de reducir las importaciones. Por ejemplo, las de maíz amarillo y arroz. Todavía se importa aceites vegetales, y el país tiene potencial para sustituir estas importaciones y acompañar las inversiones agropecuarias con una visión estratégica.

¿Tiene conocimiento de cuáles son los principales proyectos que va a desarrollar el nuevo representante de FAO Nicaragua?

Bueno, él traerá sus propias tareas, por ejemplo, cuando yo vine mi intención era fortalecer el trabajo y hemos crecido en ese punto. Él (el nuevo representante) asume el 12 de noviembre sus funciones y estará en el país antes de esta fecha, para asegurar la transición.

¿Qué considera se debe fortalecer en Nicaragua para sacar al sector agropecuario adelante?

Desde mi punto de vista, hay un punto en el que FAO no ha logrado mucho, pero hemos tratado de lograr un avance en el tema del agua. La utilización del agua en la agricultura. Inversión en riego. El aprovechamiento del agua para la producción de pescado. Y Nicaragua tiene tanta capacidad y riqueza en este sentido. Se debe entender el agua como recurso para utilizarla en diferentes fines. Y además, para prepararse para los desafíos del cambio climático. Este tema para mí es un tema clave en el futuro.

Y hay otro tema vinculado con lo institucional, el programa que tiene que ver con el tema de la seguridad alimentaria nutricional, donde se ha logrado un enfoque interinstitucional e intersectorial, es un ejemplo del trabajo en conjunto. Participando el Gobierno, la Asamblea Nacional y las universidades, de forma unida en ese enfoque.

La relación con el Gobierno

¿Cuál fue su relación como representante de la FAO con el Gobierno de Nicaragua en este período que estuvo al frente?

Hemos crecido como institución, y el Ministerio Agropecuario y Forestal es nuestra contraparte principal y trabajamos de forma conjunta con los diferentes ministerios, somos partícipes de los planes operativos anuales y eso muestra que hemos establecido una relación de confianza con muchas instituciones técnicas. En todas las áreas hasta en los niveles municipales. Y esto nos ha dado mucha satisfacción. Y al mismo tiempo hemos visto más coordinación e intercambio con otros organismos no gubernamentales. Y con el sector privado hemos empezado a trabajar en los últimos dos años. Estamos, poco a poco, avanzando.

Recibió el apoyo necesario de parte del Gobierno para desarrollar su trabajo?

Sí, hemos recibido el apoyo, algunas veces claramente no en el tiempo que queríamos, como siempre el tiempo es un factor limitante. Pero, en general, me ha dado mucha satisfacción la colaboración y la confianza que hemos desarrollado con las entidades de Gobierno.

¿En el aspecto tecnológico, cómo está Nicaragua en relación al resto de Centroamérica?

Esto tiene que ver con el tema de la productividad. En comparación con varios países, Nicaragua todavía no tiene los mismos niveles que tienen los otros países. Y por eso estamos haciendo un estudio a nivel nacional con varias instituciones para desarrollar algunas ideas y herramientas que fortalezcan la productividad en el campo.

Lo mismo estamos haciendo a nivel regional, entonces FAO Nicaragua está solicitando información en cuatro rubros a colegas de Honduras, Guatemala, El Salvador y Costa Rica. En temas de granos básicos, ganadería, en hortalizas y en el tema del café. Para ver cómo han avanzado los otros países centroamericanos.

En el tema de aplicación de tecnología hay mucho por hacer en Nicaragua. Por ejemplo, el Censo Agropecuario incluyó preguntas en relación a la existencia de infraestructura tecnológica en el campo. Y estamos trabajando en el tema de la agroindustria con el Gobierno para impulsar la fabricación y utilización de nuevas tecnologías en el campo. Y en este sentido, la Presidencia de la República ha mostrado preocupación en el tema de la productividad.

¿Se va satisfecho con la labor realizada?

Sí, personalmente muy satisfecho, muy alegre y con mucha melancolía estamos saliendo del país. Este fue mi primer trabajo como representante y nunca imaginé que íbamos a tener un crecimiento tan fuerte como el que logramos. Esto es algo que hemos logrado en colaboración con los organismos cooperantes (y) el Gobierno, y esto profesionalmente me da mucha satisfacción. Las relaciones con los colegas, amigos y clubes en donde estamos insertos con mi esposa y mi familia nos da mucha alegría.

Y salimos como amigos de Nicaragua.