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Nicaragua reconoció ayer que es necesario firmar un nuevo programa económico y financiero con el Fondo Monetario Internacional, FMI, pero sostuvo que sobre el tema no hay un “tiempo perentorio” y tampoco “imposiciones”.

El presidente del Banco Central de Nicaragua, BCN, Alberto Guevara, declaró ayer en un canal de televisión, que para este país representa “un reto” resolver el tema de la energía, algo sobre lo que el FMI ha pedido revisar la política de subsidio.

“Estamos trabajando en eso (acuerdo), no tenemos tiempo perentorio, preferimos llevar el ritmo que tenemos de diálogo. Ellos ya dijeron que no necesitamos de un programa, pero entendemos que hay que hacer lo mejor para que el país esté cubierto frente a las eventualidades que puedan derivarse de los problemas que tienen los demás países”, indicó Guevara.

El pasado lunes el Gobierno nicaragüense y el FMI comenzaron negociaciones de cara a un nuevo acuerdo, y sobre la mesa están temas sensibles como una nueva Ley Tributaria, la reforma al Seguro Social y la revisión de la política de subsidios al sector energía. 

Reforma va próxima semana

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, José Adán Aguerri, informó ayer que la próxima semana el Gobierno introducirá a la Asamblea Nacional la propuesta formal de la nueva Ley Tributaria, con la que se busca reducir la evasión fiscal, ordenar las exoneraciones y ampliar la base de contribuyentes.

Según Aguerri, el proyecto que se introducirá ha sido consensuado entre empresarios, sindicatos y representantes del Gabinete Económico, e incluye elevar el techo al Impuesto sobre la Renta y el de la cuota fija, sin ofrecer detalles.

Por su parte, Guevara sostuvo que “será una reforma (fiscal) gradual, al suave, dándole oportunidad a los empresarios y a los trabajadores de ir ajustándose”.

Hasta ahora ningún miembro de la delegación del FMI, que dirige el brasileño Marcello Estevao, ha ofrecido declaraciones públicas.

Los números

Guevara destacó que el FMI ha reconocido el sólido desempeño de la economía nicaragüense, que en 2011 creció 4.7% y tuvo una inflación de 7.95%.

Los sectores que más se destacaron fueron el de Minas, que creció 13%, seguido por la Industria Manufacturera (8%) y el de la Construcción (17%).

Para este año se proyecta un crecimiento del 4.2% y una inflación máxima del 6.5%, según dijo  Guevara.

Por otro lado, manifestó que en las conversaciones que mantienen con la misión del FMI, que concluirá su visita el próximo miércoles, no hay “nada bajo control y escrutinio”, y remarcó que los temas en discusión son la nueva Ley Tributaria, la reforma al Seguro Social (que será en 2013) y el funcionamiento del sistema eléctrico.

“Estamos discutiendo el estado de la economía nicaragüense, esto lo hemos estado haciendo durante todo el año con el FMI, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y todos los organismos financieros.  En septiembre fuimos a Washington y hablamos de estos temas para ir buscando un programa”, precisó.

Aguerri, sin embargo, afirmó ayer que en la propuesta de reforma tributaria con el Gobierno “hemos discutido el tema de las cooperativas, pero el Fondo Monetario y creo que en eso hay un apoyo en la misma posición del sector privado, de la necesaria transparencia que tiene que haber en cuanto al impacto Caruna (Cooperativa Caja Rural Nacional) en la economía”.

Tema energético es un reto

Guevara señaló que en el tema del sistema energético, han estado discutiendo con el FMI sobre el proceso de transformación de la matriz energética y todo lo que tiene  que ver con el comportamiento del sector. 

Admitió que la reconversión del sector de energía representa “un reto”.

“A lo interno de nuestra sociedad tenemos grandes retos que debemos ir reestructurando, el sistema energético, por ejemplo, que la meta de este Gobierno es llevar hasta el 2017 lo que se denominaría el cambio en la matriz energética”, explicó. 

Añadió que en la actualidad discuten el tema con las distribuidoras, generadoras y los  entes reguladores, porque la meta es que al inicio del 2013 haya “certeza de cómo es que va a transitar todo esto”.

Al finalizar 2012, las autoridades de Nicaragua proyectan depender en un 40% de la energía renovable, y al 2017 en un 80%, lo que reduciría la factura anual de compra de petróleo.