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El regreso a clases de 1,6 millones de estudiantes del sector público costará a los nicaragüenses un mínimo de C$1,000 millones (unos US$41,3 millones) solo en la compra de uniformes, calzado y útiles escolares, aunque en el resto del año el sector académico impulsará la economía con una inversión de US$467,2 millones, según los especialistas.

En Nicaragua la mayoría de los estudiantes asisten a las escuelas públicas, y el Gobierno calculó en 1,6 millones la matrícula para el actual año lectivo que comenzará el 11 de febrero, aunque en los institutos privados ya iniciaron el período académico.

Además de la compra de uniformes, calzado y útiles escolares, el sistema escolar genera ingresos por gasto de transporte, impresión de documentos y uso de Internet (alquiler de computadoras en cibercafés), entre otros.

escuelas y tablas

El economista Sergio Santamaría, Director Ejecutivo del Centro de Investigación y Asesoría Socioeconómica, Cinase, explicó que sobre la base de 1,3 millones de estudiantes, los padres de familia invertirán entre C$800 y C$1,000 por cada uno de ellos, por lo que la cifra global estará entre los C$1,040 millones y los C$1,300 millones.

El experto dijo que se toma como referencia 1,3 millones, y no los 1,6 millones que tendrá la matrícula en el sector público, porque muchos padres de familias tienen más de un hijo y esos menores comparten uniformes y mochila.

“Si por cada estudiante el gasto promedio ronda los C$1,000, si agregamos que son 1,6 millones de alumnos, el gasto total podría rondar los C$1,600 millones, pero recordemos que hay familias donde los chavalos comparten el uniforme y la mochila, entonces podríamos decir que serían menos de C$1,600 millones, pero más de C$1,000 millones son los que andan circulando por la entrada a clases”, afirmó.

Es decir que una familia con tres hijos en una escuela pública desembolsará entre C$2,000 y C$3,000 en la compra de uniformes, útiles y calzado.

“Aquí esta familia podría gastar un poco menos, porque en vez de comprar tres mochilas podrían comprar dos, de la misma manera podrían comprar dos uniformes en vez de tres, pero al final tendrá que invertir buena parte de sus ingresos”, indicó Santamaría.

Según los últimos datos del Banco Central de Nicaragua, BCN, hasta septiembre de 2012 el salario nominal nacional era de C$7,083, mientras que el salario real nacional fue de C$1,447.8. El salario real se refiere al poder de compra.

El salario mínimo más alto de en Nicaragua lo devengan los trabajadores del sector construcción, y es de C$5,161.22, por lo que el ingreso a clases consumirá una buena parte de ese pago.

La cifra de C$1,000 millones que generará el arranque del año escolar, no incluye la inversión que efectuaron los padres de familia de menores en escuelas privadas.

En 2009, según el Foro Educativo Nicaragüense, Eduquemos la matrícula en educación Primaria fue de 926,969 estudiantes (783,557 en colegios públicos, 72,272 en privados con subvención del Estado, y 71,140 en institutos privados sin subvención).

En el caso de Secundaria, la matrícula fue de 443,644 estudiantes, para sumar más de 1,3 millones de estudiantes en las aulas. El año pasado la cifra llegó a 1,6 millones, y este año de acuerdo con el Gobierno, el número será similar.

Sector calzado beneficiado

Si bien es cierto que el regreso a clases representa grandes gastos para las familias nicaragüenses, también es una fuerte inyección de capital para la economía.

La inversión de C$1,000 millones en el inicio del período académico representa el 10% del aguinaldo que se desembolsó en diciembre pasado, que de acuerdo con el Ministerio de Hacienda y Crédito Público fue de C$10,000 millones.

La industria del calzado nacional es una de las más beneficiadas, pero también el sector importador de telas para uniformes. Además, se registra un incremento en las compras de mochilas, papelería, libros y otros útiles escolares.

Cifras de la Dirección General de Aduanas, DGA, indican que de enero a septiembre pasado las importaciones de la industria del papel sumaron U$31,2 millones, mientras que la industria textil y de cuero alcanzó los U$20,7 millones, y la de vestuario y calzado llegó a los U$79,3 millones.

Representantes de la Cámara de Comercio de Nicaragua no estuvieron disponibles para ofrecer cifras sobre el dinero que genera el comienzo del año escolar.

Por su parte, el economista Santamaría dijo que las compras escolares representan “un gran dolor de cabeza para los padres de familia”, pero son “de gran beneficio para los comerciantes y la economía en general”.

Comerciantes con más ingresos

Alberto Mendoza, uno de los comerciantes de útiles escolares en el Mercado Oriental, el centro de compras más grande en Nicaragua y Centroamérica, explicó que el año pasado para esta temporada logró ventas por el orden de los C$900,000, y ahora espera llegar a los C$1,2 millones.

“Esta es una industria cíclica, los dos meses buenos para nosotros son enero y febrero, aunque el movimiento empieza desde noviembre, que es cuando realizamos las importaciones, pero es en esos dos meses que logramos vender el 80% de la mercadería”, indicó el comerciante.

C$9 millones en transporte

En tanto, Maritza Valenzuela, propietaria de un ciber café ubicado en las cercanías del Colegio Bautista, en Managua, precisó con al volver los alumnos a las aulas, los ingresos en su negocio registran un aumento.

“Vos sabés que hay estudiantes que no tienen Internet (en su casa), entonces recurren a los ciber café, y con la entrada a clases los ingresos se duplican”, señaló.

Las microempresas de transporte escolar también despiertan del letargo de las vacaciones y se ven beneficiadas con el inicio de clases.

Cifras de la Policía Nacional precisan que unos 15,000 estudiantes son movilizados en todo el país en 750 unidades. Como mínimo, por cada menor los padres de familia pagan unos C$600 al mes en transporte privado, es decir que la cifra global es de al menos C$9 millones mensuales.

El gasto por estudiante

José Luis Asencio, investigador de Eduquemos, señaló que a lo largo del año cada familia invierte un mínimo de U$96 por cada menor en clases, mientras que el Estado coloca US$196.

“Nosotros hemos identificado que son U$96 lo que invierte anualmente cada padre de familia por la educación de un estudiante y US$196 asume el Estado; es decir, que en total por cada alumno se invierten casi US$300 anuales para la mayoría de los nicaragüenses, esa es una cantidad muy grande”, indicó.

La cantidad suma US$467,2 millones en el transcurso del año.

 

US$44 millones cuesta la deserción escolar

Si al comienzo del período escolar se generan ingresos por US$41,3 millones, en el transcurso del año la deserción escolar también provoca enormes gastos: US$44 millones, de acuerdo con el Foro Educativo Nicaragüense, Eduquemos.

José Luis Ascencio, especialista del organismo Eduquemos, precisó que la deserción escolar o la repetición del año escolar cuesta al Estado U$30 millones, mientras que los padres de familia desembolsan U$14 millones.

“Esto porque las familias tienen que volver a asumir el gasto del chavalo que tendrá que repetir el año”, indicó.