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  • AFP

El grupo japonés Sony presentó la PlayStation 4, su nueva consola de videojuegos que integrará especialmente funciones sociales y el acceso a contenidos más allá de los juegos tradicionales.

La PlayStation 4, que sucederá a la PlayStation 3 (PS3) lanzada a finales de 2006, representará “un cambio significativo”, prometió Andrew House, jefe de la Unidad de Entretenimiento Informático de Sony, durante un evento organizado para la prensa en Nueva York.

El nuevo dispositivo quiere ser “social”: un botón en su comando permitirá al usuario compartir en directo el juego con sus amigos, que por su parte podrán hacer comentarios o volar al rescate de un jugador en dificultades, según explicó David Perry, director general del especialista de juegos en línea Gaikai, que Sony compró el año pasado.

Según Perry, los usuarios podrán acceder o jugar juegos antiguos o recientes a través de Internet utilizando la PS4, los smartphones, las tabletas o la consola portátil PS Vita.

La nueva consola debería permitir también “acceder a una amplia gama de diversiones”, aseguró, evocando principalmente la música o los vídeos, y precisando que el grupo trabaja para lograr nuevas asociaciones como la del arrendador de videos en línea Netflix.

Al término de la presentación, Sony aseguró que su nueva PlayStation estará a la venta para las fiestas navideñas de este año y, aunque no concretó su precio, los especialistas calculan que rondará entre los US$400 y los US$500.

 

La competencia feroz de celulares y tabletas

A pesar de las innovaciones en las nuevas versiones, los fabricantes se enfrentan en los últimos años a un mercado menos favorable con las consolas de videojuegos tradicionales.

No obstante, el éxito y las ventas del PS3 fueron inferiores al del PlayStation original que salió a fines de 1994 (con 102,4 millones de unidades vendidas) y del PS2, que se remonta a 2000 (155 millones).

Aunque el público de los videojuegos se amplió en los últimos años más allá de los usuarios ultra fanáticos y exigentes, los nuevos jugadores prefieren muchas veces otros aparatos como los teléfonos celulares y tabletas electrónicas con aplicaciones muchas veces gratuitas.

Si Sony quiere impulsar a los consumidores a reemplazar su consola actual “debe mostrar juegos que convenzan a las personas (...) de gastar dinero”, afirma Mike Hickey, analista de National Alliance Capital Market, para quien hacen falta títulos más convincentes.