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El economista Néstor Avendaño advirtió ayer sobre el peligro de una “profunda recesión económica” producto de la crisis institucional entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, al tiempo que señaló los efectos negativos que podría tener el conflicto político sobre el presupuesto del año próximo.

“Este tipo de fricciones políticas pone más incertidumbre en el plano económico.  Cuando no se respetan los cauces de la institucionalidad y la legalidad en el país, los inversionistas siempre se ponen un poco nerviosos por la refriega que podría suscitarse que ojalá no se dé”, explicó Avendaño.

Agregó que “la imagen de Nicaragua a nivel internacional se deteriora”, con este tipo de conflictos, lo que conlleva efectos negativos sobre la economía, tomando en cuenta que el país, además de enfrentar problemas institucionales, también los tiene en el plano financiero.

“Nuestro record financiero en el mercado internacional es que somos un país sin capacidad de pago y con esta situación política se recruduce esa imagen. ‘Si no tienen capacidad de pago y no se ponen de acuerdo, el año próximo estarán peor’, diría cualquier analista económico financiero en el exterior”, señaló Avendaño.

Efectos sobre el presupuesto

El economista trajo a colación la crisis entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo, ocurrida en el año 2005, y que dejó como consecuencia una paralización de la cooperación externa hacia el país durante diez meses, lo que repercutió negativamente en el presupuesto de ese año.

Avendaño no descartó algo similar en momentos en que la Comisión Económica del Parlamento realiza las consultas sobre el proyecto de presupuesto para el año 2008, previo a su aprobación en el plenario.

“La cooperación externa fluye principalmente hacia el presupuesto. Aunque sea aprobado, el presupuesto del próximo año corre el riesgo de no recibir el financiamiento que corresponde a un tercio del gasto total previsto para todo el año 2008, ése es el gran riesgo que yo veo”, expresó Avendaño.

Avendaño no cree que el Grupo de Apoyo Presupuestario, GAP, conformado por unos 10 países, principalmente de la Unión Europea, tenga planes de suspender la asistencia financiera a causa de la crisis institucional.

El GAP prometió unos 100 millones de dólares para el país, que serían integrados al presupuesto 2008. Avendaño recordó que durante la crisis de 2005, el dinero aportado por el grupo fue desembolsado tardíamente, por lo que ingresó a las arcas del Banco Central de Nicaragua, BCN, para formar parte de las reservas internacionales en ese momento. Avendaño no descartó algo similar en las actuales circunstancias políticas del país.

Los problemas en Estados Unidos

Pese a la crítica, el economista recordó que no toda la crisis económica que se avizora es responsabilidad de los políticos nicaragüenses, y señaló que la situación por la que atraviesa actualmente la economía de Estados Unidos repercutirá inevitable y negativamente en las finanzas y macroeconomía nacional.

A juicio de Avendaño, los políticos deberían buscar una pronta solución a la crisis institucional para enfrentar los problemas económicos que se avizoran en el corto plazo, de lo contrario, insistió en una posible recesión interna.