•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Los líderes de la Unión Europea, UE, debatirán en su cumbre del jueves y el viernes próximos en Bruselas, las formas, de encontrar el equilibrio entre ajuste fiscal y reformas estructurales con un aumento del crecimiento económico, el empleo y la competitividad.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE subrayarán los progresos hechos para salir de la crisis, pero también admitirán que la recesión y los “inaceptablemente altos niveles de desempleo” hacen imprescindible acelerar los esfuerzos para apoyar el crecimiento como “prioridad”, según el proyecto de conclusiones del Consejo Europeo.

No habrá, sin embargo, una discusión que sacuda los fundamentos de la estrategia que aplica la UE para salir de la crisis.

“No se trata de elegir entre la austeridad y el crecimiento. Eso sería una suposición demasiado simplista”, señalaron ayer fuentes diplomáticas europeas, que de esa manera negaron que la cumbre vaya a “contraponer” estos dos elementos.

Argumentaron que la consolidación presupuestaria “es una precondición” para impulsar la actividad económica, al igual que la estabilidad financiera.

En Bruselas se admite abiertamente “la frustración” de los ciudadanos europeos por que, con todas las reformas y ajustes acometidos y por aplicar, aún no se han “trasladado resultados” a la economía real y los hogares, al tiempo que recalcan que es “un proceso que requiere tiempo”.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, consideró esa “decepción” como justificada y señaló que los líderes deben responder a las necesidades a corto plazo, pero sin perder de vista las reformas y sin repetir los “errores del pasado”, cuando se permitió acumular niveles de deuda insostenibles.

La frustración popular, reflejada en las manifestaciones contra la austeridad en las calles de varias ciudades europeas, se hará también patente durante la cumbre con la convocatoria de una protesta en Bruselas por parte de diversas organizaciones europeas, que quieren hacer ver así a los 27 socios comunitarios su hartazgo con la crisis.

Por la parte española, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, defenderá en el Consejo Europeo la necesidad de lanzar un mensaje inequívoco de que las medidas de consolidación fiscal irán acompañadas de políticas de crecimiento, imprescindibles en un momento como el actual.

 

Crecimiento sostenible

Los Veintisiete, según el borrador de conclusiones de la cumbre, están convencidos de que “la consolidación fiscal y la recuperación de la estabilidad financiera van de la mano de unas reformas estructurales bien diseñadas encaminadas a promover un crecimiento sostenible, el empleo y la competitividad, así como la corrección de los desequilibrios macroeconómicos”.

Buscarán también las formas de que la consolidación fiscal -caballo de batalla entre los países que quieren alguna flexibilidad y los que defienden una austeridad estricta- sea “diferenciada y compatible con el crecimiento”.

Para ello cuentan con los márgenes que les dan los pactos de Estabilidad y Crecimiento, y el fiscal, para el cumplimiento del objetivo de déficit y para las inversiones públicas “productivas”.

Las fuentes indicaron que no se puede esperar una decisión sobre a qué países se dará más tiempo para cumplir sus objetivos de déficit, una medida esperada, entre otros, por España y Francia.

 

Estabillidad

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy ha pedido a los líderes que prosigan los esfuerzos para mantener la estabilidad y hacer efectivas y tangibles las decisiones tomadas para promover el crecimiento y la competitividad, además de “dar absoluta prioridad al apoyo al empleo juvenil”.