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  • EFE

Wall Street cerró el viernes su peor semana de 2013, lo que supone una píldora de realidad en un año en el que ese mercado prácticamente no se ha bajado de la nube, tocando múltiples máximos históricos sin que su “rally” pareciera tener fin.

Pero, el viernes el índice Dow Jones de Industriales acumuló un retroceso semanal del 2.14%, el más pronunciado desde junio de 2012, y eso a pesar de haber logrado revertir sus pérdidas ese día hasta quedar prácticamente plano, en los 14,547.51 puntos.

También ha sido la peor semana del año para el selectivo S&P 500, en concreto desde noviembre pasado, ya que se ha dejado un 2.11%, una caída más moderada de lo temido originalmente gracias a la subida del 0.88% de este viernes.

Mientras tanto, el índice compuesto del mercado tecnológico Nasdaq concluyó la jornada del viernes con una ganancia del 1.25% gracias al empuje del sector tecnológico, pero eso no evitó que se anotase una pérdida semanal del 2.11%.

En todo caso, Wall Street sigue muy bien asentado este año, con una ganancia acumulada desde el 1 de enero del 11% en el caso del Dow Jones.

Resultados

La falta de cambios con la que cerró el parqué neoyorquino se debió nuevamente a un aluvión de resultados que no lograron dibujar una imagen nítida sobre la salud empresarial en este país, con grandes decepciones como la que trajo IBM, que se desplomó el 8.28% tras anunciar que ganó el 1.1% menos durante el primer trimestre.

Tampoco colmó las expectativas de los inversores el conglomerado General Electric, que se colocó en el segundo puesto de los perdedores del Dow Jones con un descenso del 4% tras alertar sobre las dificultades que afronta su negocio en Europa.

Igual de desalentadoras fueron las cuentas del gigante de la comida rápida McDonald’s (-1.95%), mientras que el contrapunto vino de la mano de dos titanes del sector tecnológico: Microsoft (3.4%) y Google (4.4%), que sí lograron estar a la altura con sus cuentas.