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NUEVA YORK / AFP
Los precios del petróleo cayeron cerca de cinco dólares este jueves tanto en Nueva York como en Londres, afectados por persistentes temores sobre la demanda de oro negro, en una coyuntura de incertidumbre económica.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del “light sweet crude” negociado en EU) para entrega en noviembre terminó en 93.97 dólares, en baja de 4.56 dólares en relación al cierre del miércoles.

En Londres, el barril de Brent del mar del Norte con el mismo vencimiento descendió 4.77 dólares a 90.56 dólares. “Es la misma historia desde el comienzo de la semana: los inversores temen una fuerte desaceleración de la economía mundial”, comentó Adam Sieminski, del Deutsche Bank.

En momentos en que la crisis financiera agita los mercados y afecta ahora a Europa, los operadores temen las consecuencias de los problemas económicos sobre la demanda de crudo. “Si la gente no tiene dinero, ya no podrá comprar petróleo”, explicó Sieminski.

“Existe la sensación de que se está produciendo una seria desaceleración económica y que continuará actuando de manera negativa sobre los precios de las materias primas”, subrayó John Kilduff, de MF Global. “Las alarmas suenan por todos lados en el mundo”, agregó.

En Estados Unidos, primer consumidor mundial, la demanda de productos petroleros bajó 7.1% en las últimas cuatro semanas en relación al mismo período del año pasado, según estadísticas del Departamento de Energía (DoE) estadounidense. En consecuencia, los analistas de Merrill Lynch cortaron a la mitad su estimación de crecimiento de la demanda mundial de petróleo en 2009, a 400 mil barriles diarios.

Según ellos, el precio del barril en Nueva York y Londres, debería situarse en un promedio de 90 dólares en 2009, contra una precedente estimación de 107 dólares, y podría caer a 50 dólares en caso de recesión mundial. Acentuando el descenso de la cotización del crudo, el dólar continuó su ascenso frente al euro, que bajó a menos de 1.38 dólar, su menor nivel en más de un año.

Si bien la debilidad del dólar orienta a los inversores hacia el petróleo para cubrirse contra la inflación, a la inversa, su valorización acelera las liquidaciones de posiciones.